El movimiento islamista aplaude la decisión por considerarlo el fin de un Gobierno «ilegal»
Dimite el primer ministro palestino para reconciliar a Hamás y Al-Fatah
Salam Fayad pretende así facilitar un Ejecutivo de unidad nacional entre ambas partes

Salam Fayyad mientras presenta su dimisión al presidente, M. Abbas
ramala
El primer ministro palestino, Salam Fayad, anunció ayer que ha presentado su dimisión para allanar el terreno a la creación de un Gobierno de unidad nacional que reconcilie a Hamás y Al-Fatah.
La carta de renuncia, entregada al presidente y líder de Al-Fatah Mahmud Abás, «entrará en efecto inmediatamente después de la formación del Gobierno nacional de consenso y, en cualquier caso, no más tarde del fin de este mes», indicó la oficina de Fayad en un comunicado.
«Este paso va dirigido a apoyar los esfuerzos de formación de un Gobierno de consenso nacional (...) que restaure la unidad en la patria», agrega la nota.
Las facciones palestinas iniciarán el próximo martes en El Cairo una serie de reuniones intensivas en comités para cerrar un acuerdo sobre Gobierno, seguridad, elecciones, reconciliación y reforma de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
La creación de estos comités fue anunciada el pasado día 25 en un importante encuentro en la capital egipcia, donde -tras varios intentos fallidos- Hamás y Al-Fatah acordaron dejar atrás sus diferencias y unir fuerzas, en parte para reconstruir la destrucción causada en Gaza por la reciente ofensiva israelí.
A juicio del jefe de Gobierno palestino, «la atmósfera positiva» alcanzada en esa primera ronda de diálogo ofrece «una valiosa oportunidad» que debe aprovecharse «para poner fin al actual estado de fragmentación».
Un nuevo Gobierno
Por ello, la prioridad de Fayad es «agilizar» la creación de un Ejecutivo liderado por Al-Fatah y Hamás, las dos principales facciones palestinas, particularmente enfrentadas desde la toma de Gaza por los islamistas en junio de 2007.
Desde esa fecha, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) sólo ejerce su soberanía en Cisjordania, mientras que Hamás controla la franja de Gaza. El futuro Ejecutivo de unidad debería operar de forma transitoria hasta que se celebren elecciones presidenciales y legislativas simultáneas «no más tarde de enero de 2010», precisa Fayad.
Por su parte, el movimiento islamista Hamás ha aplaudido el anuncio de dimisión por considerarlo el «fin esperado» de un Gobierno «ilegal» desde su nombramiento en junio del 2007.
«Es el fin esperado a este Gobierno porque fue ilegalmente establecido de acuerdo a intereses personales y destruyó los intereses del pueblo palestino», indicó un portavoz de Hamás en Gaza, Fawzi Barhum.
En la misma línea, Taher Al-Nunu, portavoz del Ejecutivo islamista en Gaza, tildó al Gobierno de Fayad, con sede en la ciudad cisjordana de Ramala, de «obstáculo para la reconciliación» que «potenció la división interna» palestina.