Diario de León

Cambió de opinión dos días después de rechazar su responsabilidad de asesinato y esclavitud

El monstruo de Amstetten se derrumba y admite su culpabilidad

El juicio contra Josef Fritzl por encerrar a su hija en un sótano y violarla queda visto para sentencia

Publicado por
Antonio Sánchez Solís
León

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Culpable de todos los cargos, incluido «asesinato por omisión de socorro»: ese fue el inesperado cambio de actitud de Josef Fritzl ayer durante el proceso que le juzga por haber encerrado en un sótano y violado a su hija Elisabeth durante 24 años.

Apenas habían pasado unos segundos desde que accedió a la sala de la Audiencia Provincial de Sankt Pölten donde se le juzga, cuando Fritzl tomó la palabra para sorprender al tribunal y al restringido número de medios presentes, entre ellos Efe.

«Me reconozco culpable», admitió el jubilado de 73 años, sólo dos días después de haber rechazado su responsabilidad en los dos delitos más graves que se le imputan: asesinato y esclavitud.

El primero se refiere a su presunta implicación en la muerte en 1996 de uno de los siete niños que procreó con su hija y del que, según Elisabeth, ignoró los graves problemas respiratorios que padecía el recién nacido.

«Tenía que haber hecho algo»

Ante las preguntas de la magistrada Andrea Humer, que dirige el caso, Fritzl reconoció que tendría que «haberse dado cuenta de que el bebé estaba mal». «No sé por qué no lo ayudé. Tenía la esperanza de que aguantara», confesó Fritzl.

«Tenía que haber hecho algo», resumió el acusado, quien asumió también su responsabilidad en los delitos de esclavitud, coacción grave y violación, de los que el pasado lunes se declaró no culpable o parcialmente culpable. Los de privación de libertad e incesto sí los había admitido.

La reacción de Frizl fue inesperada para todos. A preguntas de Efe, su abogado Rudolf Mayer reconoció estar «sorprendido» y sobre cuándo Fritzl cambió de opinión indicó que «no sé decirlo». El letrado de la defensa sí conjeturó cuál puede haber sido el detonante de ese cambio de actitud: el testimonio de Elisabeth grabado en vídeo, que fue presentado ayer al jurado. Un testimonio que en apenas once horas concentró sus 8.461 días de cautiverio, las violaciones, los siete hijos que dio a luz en el sótano y su vida en un habitáculo de apenas 60 metros cuadrados, sin ventilación ni luz natural.

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