Barack Obama ha solicitado un organismo supervisor para estas firmas
AIG pedirá a sus directivos que devuelvan la mitad de las primas
El responsable de la entidad compareció ayer en el Congreso en medio de la polémica

Obama, junto al asesor económico de la Casa Blanca, Lawrence Summers
agencias | washington
El presidente de American International Group (AIG), Edward Liddy, considera de «mal gusto» los 165 millones de dólares que la firma repartió en bonificaciones entre sus ejecutivos, aunque defiende su reparto porque la empresa estaba «atada» legalmente: las primas habían sido firmadas en los contratos de más de un año de antigüedad.
Por ello, Liddy ha anunciado ante el Subcomité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes que pedirá a los directivos bonificados que devuelvan «al menos la mitad» de lo cobrado.
Ira y malestar
Liddy ha acudido al Congreso en medio de la ira de los contribuyentes y el malestar del Congreso y la Casa Blanca, incluido el presidente, Barack Obama, quien ha pedido la creación de un organismo supervisor para estas firmas similar al que tienen los bancos. «Comparto la indignación entre la gente. Esos pagos de retención son de mal gusto (...) pero cuando debes dinero a alguien tienes que pagárselo», añadió el titular de AIG, quien aclaró que él no va a recibir ese tipo de bonificaciones y recordó que se hizo cargo de la compañía hace seis meses a petición del entonces secretario del Tesoro, Henry Paulson.