Diario de León

Praga asegura que la crisis política no afectará a la presidencia europea

La caída del Gobierno checo convulsiona el futuro europeo

El viceprimer ministro admite que aprobar el Tratado de Lisboa se puede «complicar»

El primer ministro checo interviene en el Parlamento Europeo

El primer ministro checo interviene en el Parlamento Europeo

Publicado por
Paco Soto
León

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varsovia

La caída de Mirek Topolanek, presidente de turno de la Unión Europea (UE), ha dejado a Bruselas descolocada. El premier checo, que sucumbió el martes a una moción de censura impulsada por la oposición socialdemócrata y comunista, tenía ya antes serias dificultades para imponer su autoridad sobre los 27 socios europeos. Ahora, en plena crisis económica que ha precipitado a varios países poscomunistas al borde de la bancarrota y al conjunto de Europa en la recesión, y cuando sólo faltan unos pocos días para la cumbre del G20 en Londres, el gobierno comunitario teme que la inestabilidad política checa enturbie aún más el futuro europeo.

Nada más conocerse el triunfo de la moción de censura contra Topolanek, la Comisión Europea expresó su «completa confianza» en que «la República Checa continúe realizando la Presidencia del Consejo con tanta eficiencia como ha hecho hasta ahora». El propio presidente checo, que viajó ayer a Estrasburgo, se mostró convencido de que Praga cumplirá con sus compromisos europeos. «Voy a Estrasburgo a informar al Consejo Europeo de que no veo complicaciones posibles, sobre todo espero que no se reduzca el margen de maniobra negociador de nuestro país», dijo.

Por su parte, el jefe de la diplomacia checa, Karl Schwarzenberg, afirmó que el cambio gubernamental es «sólo una turbulencia política que no podrá afectar a nuestras obligaciones internacionales en materia de defensa» ni a la colaboración con Estados Unidos. Sin embargo, el viceprimer ministro checo encargado de Asuntos Europeos, Alexander Vondra, reconoció que la crisis puede «complicar» la ratificación del Tratado de Lisboa, que Chequia posterga desde hace meses porque así lo ha decidido el jefe presidente de la república, el ultraconservador y eurófobo Václav Klaus.

Topolanek acudirá a la cumbre londinense del G20 en calidad de representante de la UE y podría ejercer su mandato en funciones hasta que acabe la presidencia checa el 30 de junio y se convoquen elecciones generales anticipadas. «Es un proceso que puede durar varios meses», según Alexander Vondra.

La salida a la crisis es la convocatoria de comicios anticipados, pero habrá un acuerdo tácito entre los partidos checos para no complicar la presidencia europea. El líder socialdemócrata,

El premier checo mantiene una pésima relación política y personal con el presidente Klaus, aunque ambos dirigentes militaron durante tiempo en las filas de la misma formación de centroderecha, el Partido de los Demócratas Cívicos (ODS), hasta que el jefe del Estado lo abandonó por discrepancias con la política europea del Ejecutivo. También está en el punto de mira de la oposición de izquierda, que le acusa de llevar a cabo una política económica neoliberal y socialmente injusta.

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