| Crónica | La otra lucha |
Las manifestaciones inundan las calles
Unos 5.000 manifestantes tomaron el centro de Londres, que fue ayer el escenario de una compleja operación policial

Un grupo de manifestantes durante una de las protestas
londres
Londres ayer el escenario de una operación policial para hacer posible que los líderes del G-20 realizaran sus visitas a la reina Isabel o sus encuentros bilaterales y el de varias manifestaciones pacíficas, mientras se contenían los ataques de grupos anarquistas a edificios de instituciones financieras.
Una marcha contra la guerra en Irak y Afganistán transcurrió en una atmósfera pacífica, al igual que la protesta de grupos ecologistas contra la construcción de dos nuevas centrales de carbón por el Gobierno británico, al mismo tiempo que pedían una acción más drástica del G20 contra el cambio climático. Pero, a media tarde, la protesta degeneró en violencia cuando grupos partidarios de la acción directa y ataviados en ropajes negros intentaron atacar edificios de las instituciones financieras en la City. Los manifestantes lanzaron objetos contra los cordones policiales -”un policía tuvo que ser atendido en un hospital-” y hubo enfrentamientos. Distorsión La acción con más éxito de estos grupos fue romper cristales y penetrar en una sucursal del Royal Bank of Scotland, donde dañaron documentos y ordenadores. El RBS es ahora un banco en su mayoría propiedad pública, después de que el Gobierno tuviera que rescatarlo de una posible quiebra. Otros bancos fueron atacados.
La policía estima que, en total, hubo unos 5.000 manifestantes en el centro de Londres. Unos pocos cientos pertenecían a redes partidarias de la llamada acción directa, que habían anunciado sarcásticamente sus ataques coincidiendo con el G20 y con el día brirtánico de los Inocentes, el 1 de abril.