Un influyente senador republicano se une a los demócratas
nueva york
El sueño de la mayoría absoluta está por primera vez al alcance de la mano. Es el inesperado regalo que le ha hecho el senador republicano de Pensilvania Arlen Specter a Barack Obama al cumplirse los primeros cien días de su gobierno. Desde el martes es el senador demócrata número 59, a falta de que el gobernador de Minnesota certifique al número 60.
No es un cheque en blanco, porque promete votar como independiente, pero ofrece la posibilidad de sacar adelante las promesas de reformar la sanidad o cambiar las políticas energéticas.
Decepcionado
Specter, de 79 años, se une también a las voces republicanas que tras el fracaso electoral considera que la extrema derecha asfixia al partido de Reagan. «Estoy decepcionado con muchos de mis colegas», declaró en conferencia de prensa. Una decepción que corre en ambos sentidos. «Es obvio que las encuestas le ponían muy por detrás de su oponente», reveló su compañero y ex candidato John McCain. Specter admite que no está dispuesto a que la base del partido cada vez más conservadora juzgue sus 29 años de trabajo en el Congreso.
El número mágico de la mayoría absoluta queda ahora en manos del humorista Al Franken, que según los tribunales ganó en noviembre pasado el asiento por Minnesota.