Las autoridades responsabilizan de lo sucedido a las prisas del público
efe | rabat
El «wali» (gobernador) de Rabat, Hasan Amrani, responsabilizó ayer a una parte del público, que intentó utilizar una salida que estaba cerrada, de la avalancha que la pasada noche causó once muertes tras un concierto en un estadio de Rabat. Amrani defendió ante la prensa la actuación de la organización y de las fuerzas de seguridad en la tragedia, que evitaron, según él, un número mayor de muertes. El «wali» agregó que hubo 70.000 asistentes en el evento, una cifra «cómodamente» por debajo de los 85.000 que el recinto prevé como aforo máximo.