Un informe israelí asegura que Bolivia y Venezuela venden uranio a Teherán
jerusalén
Mientras buena parte de la Comunidad Internacional permanece perpleja ante el doble desafío nuclear de Corea del Norte, en Israel no ha supuesto ninguna sorpresa. Para las autoridades judías, estos ensayos vienen a darles la razón en su denuncia de que la amenaza atómica mundial existe, y que si es evidente que empieza en Pyongyang, desde mediados de los 90 se está trasladando a Teherán mediante la transferencia de tecnología para la fabricación de los misiles Shihab iraníes.
Aprovechando el clima de alarma general, la prensa de Tel Aviv profundizaba ayer en el carácter global de esta trama dando cuenta de un informe secreto del Ministerio de Exteriores de Israel, en el que se asegura que también Venezuela y Bolivia están implicadas en el programa nuclear del régimen de los ayatolás. Sin citar de dónde provendría el material, el documento de tres páginas dice que ambos países están «suministrando» uranio a los iraníes, y que el objetivo final sería el deseo de Hugo Chávez de dinamitar así cualquier vía de diálogo entre EE.UU. y Teherán. De la oportuna «filtración» de esta información no quiere saber nada el Gobierno de Tel Aviv. El lunes abordó el asunto el viceministro de Asuntos Exteriores, Dany Ayalón, que rehusó «confirmar, -”dijo-”, la información que tenemos o no tenemos», pero no perdió oportunidad de advertir que «Irán está tratando de tomar posiciones en América Latina». «Vemos una alianza estratégica entre Chávez y Ahmadineyad, y eso es algo muy peligroso», estimó Ayalón, que la semana próxima viajará a Honduras para participar en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).