Irán culpa a Occidente mientras crece el número de manifestantes muertos
Los enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas de seguridad se han cobrado ya la vida de, al menos, una veintena de personas, trece de ellas el sábado

Iraníes se enfrentan a la policía durante una protesta por las calles de Teherán.
Irán comenzó ayer a apuntar hacia los países occidentales, mientras prosiguen las protestas contra el Gobierno, en especial en Teherán, donde al menos otras 13 personas han muerto en los últimos enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes que denuncian un fraude electoral.
Irán es escenario desde hace una semana de protestas diarias y enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas de Seguridad que hasta el momento se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, según datos oficiales.
La situación se agravó el sábado después de que al menos trece personas murieran víctimas de la represión policial de una marcha de protesta de la oposición, que denuncia un fraude electoral masivo en las elecciones del pasado 12 de junio.
La televisión estatal calificó ayer de «terroristas» a los que se enfrentaron a la Policía, y aseguró que las Fuerzas de Seguridad habían detenido a varias personas -”sin más especificaciones-” relacionadas con el grupo de oposición armada Muyahidin Jalq Fuentes diplomáticas indicaron que los muertos en los últimos enfrentamientos podrían ascender a 19 y que había cientos de detenidos. Por su parte, fuente médicas señalaron que los heridos superaban el centenar.
El líder de la oposición iraní, Mir Husein Musaví, ha subrayado que hay que «limpiar las mentiras y las actitudes deshonestas» que amenazan con destruir el sistema. En un texto colgado en su página web, el ex primer ministro advierte a las autoridades de la República Islámica que debe permitir las protestas o hacer frente a las consecuencias.