Lieberman dimitirá si es imputado
El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, anunció ayer que dimitirá si, como recomendó el domingo la Policía a la Fiscalía del Estado, resulta imputado por un caso que incluye sospechas de cohecho y blanqueo de dinero.
La Policía tiene en su poder numerosas pruebas que podrían demostrar que el jefe de la diplomacia israelí es responsable además de fraude, acoso a testigos y obstrucción a la justicia.
Lieberman se aventuró a pronosticar que dentro de dos años seguirá al frente de la diplomacia israelí y de su partido, el ultraderechista Israel Beitenu (Israel es Nuestro Hogar).
El fiscal general y asesor jurídico del Estado, Menajem Mazuz, deberá decidir en las próximas semanas si presenta cargos formales contra Lieberman, tras la sugerencia de la Policía.
Lieberman, quien mantendría hasta entonces su inmunidad parlamentaria, subrayó que en ningún momento vulneró la ley. «Estoy satisfecho con lo que hice», dijo.