Entra en vigor en Italia la polémica ley de seguridad
La inmigración ilegal es delito desde hoy y se autorizan las patrullas ciudadanas
Italia vivió ayer en medio de un gran debate las últimas horas antes de que entre hoy en vigor la polémica ley del Gobierno de Silvio Berlusconi que considera la inmigración ilegal como delito y que autoriza las rondas callejeras de ciudadanos voluntarios. Más de un mes después de la aprobación en el Parlamento de la norma, el pasado 2 de julio, y a menos de veinticuatro horas de que ésta sea efectiva, el debate entre la clase política seguía aún abierto, sobre todo, a escala municipal y en lo que respecta a las patrullas de ciudadanos voluntarios autorizados.
De hecho, y cuando la actividad política se encuentra paralizada por las vacaciones de verano, la entrada en vigor de la ley de seguridad, promovida por el ministro del Interior, Roberto Maroni, se ha convertido en el tema que acapara la mayor atención de los medios de comunicación del país. En los últimos días, la prensa ha preguntado a los alcaldes sobre su mayor o menor disposición a coordinar las rondas de voluntarios que darán apoyo en la vigilancia callejera a la Policía y a los militares que ya patrullan las grandes ciudades, cuyo cupo amplió recientemente el Gobierno a los 4.250 soldados, cifra que según dijo ayer Berlusconi no descarta ampliar «fuertemente».
Tal despliegue de medios da muestras de la preocupación que la seguridad ciudadana supone para el Gobierno de Berlusconi, sobre todo para sus socios de Ejecutivo de la conservadora Liga Norte (LN), partido de corte federalista y con tintes racistas y en el que milita precisamente el impulsor de esta nueva ley, Maroni.
Son precisamente los alcaldes del norte del país, más industrializado y rico y que vota preferente Liga Norte, los que se muestran más dispuestos a acoger las rondas ciudadanas.
Y es que hay quien, a pesar de que el Ejecutivo excluyera ningún tipo de referencia ideológica, no olvida la Guardia Nacional Italiana, la iniciativa de patrullas voluntarias promovida por la formación de ultraderecha Movimiento Social Italiano-Derecha Nacional (MSI-DN), heredera del prohibido Partido Fascista, que fue presentada el pasado 13 de junio.