La causa abierta sobre Guantánamo en España incomoda al gobierno de Obama
La querella tramitada se dirige contra cinco abogados de la jefatura de George Bush que justificaron los maltratos
La causa abierta en España contra los presuntos autores intelectuales de las torturas de Guantánamo ha cursado preguntas incómodas al Gobierno estadounidense de Barack Obama que, según los analistas, no ha emprendido una investigación de este calado por razones políticas. La querella tramitada en la Audiencia Nacional de España se dirige contra cinco abogados del Gobierno de su predecesor, George W. Bush, uno de los cuales es ahora un magistrado federal con un cargo vitalicio. Ellos dieron la cobertura legal a los torturadores al justificar los maltratos siempre que no ocasionaran el fallo de un órgano, una minusvalía o la muerte.
En Estados Unidos, el fiscal general, Eric Holder, ha abierto una investigación preliminar de sólo diez casos en los que agentes del Servicio Central de Información supuestamente sobrepasaron esos parámetros extremadamente laxos, y no hace nada contra los que ordenaron las vejaciones. Sin embargo, el proceso en manos de los jueces españoles Baltasar Garzón y Eloy Velasco obliga a Holder a responder a preguntas que, por ahora, quisiera dejar de lado. El fiscal general tiene hasta finales de octubre para contestar a una comisión rogatoria sobre su papel en la autorización de las torturas que le envió hace unos meses la Audiencia Nacional.
El Departamento de Justicia «está muy preocupado porque, si da respuestas honestas, avivará la investigación» en España, dijo a Efe Scott Horton, profesor de Derecho de la Universidad de Columbia. La preferencia del Gobierno es hurgar en los casos «claros» de tortura, según ha dicho el propio Obama, pero no agitar el avispero político de atribuir responsabilidades a antiguos altos cargos. Incluso esos pasos tímidos han sido rechazados por el ex vicepresidente Dick Cheney, que ha lanzado una campaña en defensa de los métodos «mejorados» de presión.