Australia acelera la retirada de sus tropas
El Gobierno de Australia, aliado de la las fuerzas de la Otan en Afganistán, dio ayer señal de que planea retirar sus tropas de Afganistán antes de lo que principio había previsto, pero sin concretar fecha alguna.
Esta indicación sobre una conclusión anticipada de la misión que los soldados australianos desarrollan en suelo afgano, surge después de que en setiembre, el jefe de los efectivos de la Otan y Estados Unidos, general Stanley McChrystal, solicitara el envío de refuerzos para así frenar el creciente número de ataques de los talibanes.
El ministro australiano de Defensa, John Faulkner, indicó que el Gobierno y los jefes militares australianos examinan la forma de completar cuanto antes los cometidos que sus tropas cumplen en Afganistán.
«He pedido al Ejército australiano cualquier recomendación sobre cómo asegurarnos que completamos este importante y responsable papel de una manera efectiva, pero en el menor plazo de tiempo posible», dijo Faulkner a la cadena de radio ABC.
Más de 1.500 efectivos. Aunque Australia no es miembro de la Otan, es uno de los mayores aliados, con cerca de 1.550 efectivos desplegados, la mayor parte en la provincia central de Uruzgan, en la que trabajan al lado de las fuerzas holandesas, cuya retirada está prevista en agosto dle 2010.
El ministro admitió que la retirada del contingente australiano tendrá impacto en los planes de la Otan de aumentar sus recursos para combatir a los insurgentes, aunque matizó que una parte de los efectivos de Australia permanecerá en Afganistán hasta que termine de formar a los soldados de la cuarta brigada del Ejército Nacional Afgano.
«No voy a hablar de forma especifica sobre cómo podemos hacerlo, pero reconozco que causará un impacto en cómo la Otan y los socios de la Fuerza Internacional de Asistencia de Seguridad (IsafF) actuarán a resultas del estudio de sesenta días del General McChrystal», apuntó el titular australiano de Defensa. Faulkner aseguró que el contingente extra de 120 soldados enviados para velar por la seguridad durante las elecciones continuará en Afganistán hasta que se celebre la segunda vuelta.