España recibe las riendas de la UE
Análisis | josé m. sanz
España recibe de Suecia las riendas de la Unión Europea con la reconstrucción de la economía del bloque como prioridad absoluta y una nueva arquitectura institucional aún por estrenar.
La reunión que han celebrado en Bruselas los líderes europeos ha puesto las balizas para la presidencia rotatoria de la UE que volverá a ejercer España a partir del 1 de enero, por cuarta vez desde su adhesión en 1986.
La recuperación de la economía y el empleo aparecen como primera prioridad para los próximos seis meses tras una crisis que los Veintisiete no han dudado en considerar la más dura desde la Gran Depresión.
El nuevo presidente estable del Consejo Europeo, el belga Herman Van Rompuy, y Rodríguez Zapatero, que «cohabitarán» al frente de la UE el próximo semestre, han sincronizado sus relojes.Se trata no sólo de prevenir nuevas crisis financieras, sino de reorientar el modelo de crecimiento, para crecer más, de manera más respetuosa con el medio ambiente y los recursos, y de devolver a Europa su ventaja en la gran competición mundial.
El hecho de que la dirección del proceso de reformas le corresponda a España, un país con el doble de desempleo que la media europea y un modelo productivo que se ha demostrado insostenible, lejos de ser una paradoja puede convertirse en una baza de éxito.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha reiterado en Bruselas su voluntad de encaminar el modelo nacional en la misma dirección hacia la que Europa apunta: reformas estructurales, mercado laboral eficiente, economía verde, mayor competencia, y prioridad a la educación y la innovación.