Reportaje | efe
«No tengo con quien hablar»
El nigeriano es un joven solitario y sin amigos, según sus emails

Abdulmutallab.
El nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab es un joven solitario y sin amigos, según la correspondencia electrónica atribuida a él por el diario The Washington Post . El periódico revisó unos 300 mensajes puestos en Internet bajo el nombre de «farouk1986» (una combinación del segundo nombre y la fecha de nacimiento). «No tengo con quien hablar», señala un mensaje puesto en internet en enero de 2005 cuando Abdulmutallab estudiaba en una escuela británica en Togo. «No tengo a quien pedirle consejos, nadie que me apoye y me siento deprimido y solitario. No sé qué hacer, y pienso que esta soledad me lleva a otros problemas».
Los mensajes describen su experiencia en una escuela privada en Togo, donde muchos de sus compañeros de clase eran británicos y de África occidental. «Farouk1986» ponderó la presentación de solicitudes en universidades estadounidenses y británicas y el conjunto de los mensajes «demuestran una percepción aguda de las costumbres occidentales y una mentalidad cosmopolita adecuada a la crianza privilegiada de Abdulmutallab como hijo de un acaudalado banquero nigeriano», dice el diario.