Carrasco confía en que el área rural pueda contar con otro plan de convergencia
Isabel Carrasco confía en que este año la Diputación pueda repartir un segundo plan de convergencia, después del distribuido el pasado año entre los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes para ayudar a paliar la crisis en un momento de asfixia económica para las arcas locales del medio rural.
Así, asegura que controlará de forma rigurosa el gasto corriente para que pueda generarse un remanente destinado a consignar este segundo plan de convergencia.
Entre 208 municipios. La Diputación distribuyó el pasado año entre 208 ayuntamientos los ocho millones de este primer plan: un 50% a través de una partida de 19.230 euros por municipio, mientras que el resto fue dividido a razón de 14,92 euros por habitante.
Además, el presupuesto del 2010 sigue la senda marcada por el plan económico-financiero 2008-2011 para rebajar la deuda de las arcas provinciales. Así, a finales de este ejercicio la Diputación logrará situar su nivel de endeudamiento en el 88,9%, frente a parámetros del 187,8% con el que inició la década.
A pesar de lograr un presupuesto para este año únicamente casi un 4% menor que el del 2009, Carrasco ya ha avanzado que la devolución de diez millones al Estado lastrará las cuentas de la Diputación y vaticinó para el 2011 «un futuro aún peor, porque vamos a tener que devolver diez millones de euros en la liquidación del 2008, debido a una previsión contableque no estaba ajustada a la realidad económica».
Dentro del capítulo de inversiones, la red provincial de carreteras contará este año con 19,3 millones con cargo a la cuarta fase del Miner, la renovación de redes mantiene sus 1,7 millones y dos más se destinarán a la conservación de vías de comunicación titularidad de la Diputación, entre otros aspectos.
Este capítulo asciende a 56,5 millones, el 34% del presupuesto global del Palacio de los Guzmanes para este ejercicio.