Fallece un trabajador al caer al vacío desde un quinto piso en La Palomera
El leonés, de 37 años, casado y con tres hijos, se precipitó al intentar anclar el arnés para descolgarse
Un trabajador leonés, J.C.A.F., de 37 años de edad, casado y con tres hijos, falleció a media mañana de ayer después de precipitarse al vacío desde una altura superior a un quinto piso cuando realizaba labores de cambio de unos canalones en un edificio, situado en el número 1 de la calle Virgen del Camino, dentro del barrio de La Palomera.
El suceso se produjo alrededor de las 11.30 horas, cuando el siniestrado, que contaba con amplia experiencia en el sector, estaba en la parte superior del inmueble, compuesto por cinco pisos y dos retranqueos superiores. Según fuentes sindicales, el trabajador, perteneciente a la empresa Abismo S.L., había colocado junto a un compañero la línea de vida -”la cuerda principal para operar-” a la que estaba a punto de anclar el arnés para quedar asegurado y empezar a trabajar en la revisión de una avería que les habían notificado. El estado de la cubierta, húmedo y resbaladizo por el deshielo, podría haber contribuido a que el operario resbalara y se desprendiera. Ni siquiera le sirvió el cabo que le tiró su compañero, al que llegó a agarrarse, ni el canalón al que se asió, y acabó por ceder y caer al tejado del patio.
Los servicios sanitarios personados en el lugar de los hechos certificaron el fallecimiento del trabajador que contaba con amplia experiencia en los trabajos en vertical en fachadas y cubiertas, colgados con arneses y cuerdas, sin necesidad de la colocación de andamios.
UGT exige alarma permanente. Hasta el lugar también se desplazó un técnico en prevención de Riesgos Laborales y un responsable provincial de Prevención del sindicado UGT.
El líder provincial del sindicado espera que este primer accidente laboral mortal en la provincia de León en 2010 «sirva de alerta permanente», para evitar «en la medida de lo posible» la mortalidad laboral.
Según indicó, «aún poniendo todos los medios, todavía somos víctimas», por lo que es preciso «estar muy atentos y poner todos los sentidos» en la actividad laboral. Es la primera víctima de accidente laboral del 2010; en el 2009 murieron 8 personas.