A ras de meseta

San Glorio, cubierto de nieve, como casi todo el año.
Análisis | B. S. Olandía
Parir un proyecto como Meseta Ski es complicado; a pocas mentes preclaras se les puede ocurrir montar una pista de nieve... sin nieve. Es más, sin montaña. Un cerro al sur del Pisuerga vale. La meseta ya tiene negocio, sin papeles, cierto, pero con padrinos. Una historia muy diferente a la de San Glorio; tan alto, tan difícil de llegar... y siempre con nieve, con lo que molesta.
Y pilla más a mano. A unos quince minutos de las Cortes, veinte del PSOE autonómico y unos treinta del Partido Popular. Por eso, tal vez, ha adelantado curso, porque llega con recomendación. Meseta Ski es un proyecto de la Diputación de Valladolid, con la simpatía de ambos partidos, y las bendiciones del Gobierno autonómico. Y si el bendecido en cuestión pide saltarse la Ley de Montes, se salta con pértiga; y si hay que decir que veinte puestos de trabajo en Tordesillas merecen el calificativo de interés regional, pues se dice. Y si se puede tramitar de urgencia, mejor que mejor.
La pataleta en Valladolid fue importante cuando se dieron cuenta de que alguien había metido la pata; pero como rectificar es de sabios, tiraron para delante con lo puesto. Hay que esquiar en seco, aunque algunos no necesitan pista para patinar. Pero por pedir, que no quede. La Ley de Montes, dice el PSOE, ha de ser modificada para acoger en su seno a Meseta Ski; legislación a la carta que adapta la ley a la trampa. Un texto que, hasta el crítico momento, contó con la oposición socialista, debe ser ahora arreglado porque el mesetario no entra.
Y a todo esto, la nieve, la de verdad, espera en la montaña de León; un proyecto, el de San Glorio, que generaría miles de puestos de trabajo directos e indirectos, a la cola. Espera a que alguien le ponga el apellido correcto, el de interés regional. Por el que lleva esperando años, y lo que deberá aguantar. San Glorio sigue nevado... y sin pistas.