Entrevista | Mauricio Valiente | Coordinador de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado
«El inmigrante no puede ser chivo expiatorio de la falta de recursos»

Mauricio Valiente estará hoy en León.
En la charla coloquio de hoy participan Mauricio Valiente y Alberto Guerrero, de Aispaz, en el salón de actos del Musac.
-¿Cómo está Honduras tras el golpe de estado?
-La misión de julio detectó el uso desproporcionado de las fuerzas de seguridad, la muerte de siete personas en las protestas, la represión de los grupos de apoyo al presidente electo, Manuel Zelaya, hostigamiento a los funcionarios fieles al gobierno legal y control y represión a los medios de comunicación.
-¿Cuál es la zona del mundo donde más se vulneran los derechos humanos?
-Es difícil, porque no hay una jerarquización en la vulneración de los derechos humanos, ni la misma intensidad siempre. Señalaría a los países con un conflicto armado, por la intensidad de esas violaciones.
-Obama, premio Nobel de la Paz, ¿cómo se nota la actual política de EE.UU. en los conflictos internacionales?
-Los datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el Refugiado constatan que los desplazados están aumentando. Eso es un ejemplo de que el nuevo talante no se ha notado en la resolución de los conflictos. Hay una decepción en este sentido.
-Disminuyen las solicitudes de asilo y la concesión del estatus de refugiado.
-La paradoja es que aumenta el número de personas que necesitan protección internacional. En estos momentos se habla de 23 millones, hay un repunte. La práctica restrictiva de la mayoría de los países desarrollados hace que estas personas se queden en los países limítrofes y no accedan a la protección. En el 2009 hay un descenso de personas que solicitan asilo y el número de los que tienen el estatus reconocido. Las grandes crisis de desplazados forzosos no se producen en Francia, Alemania o España, sino en Tanzania, Irán y Pakistán, donde se concentran millones de refugiados.
-¿Cómo califica la política con los refugiados del Gobierno español?
-"En Cear hacemos una valoración negativa del compromiso internacional. En el 2008, España sólo ha reconocido como refugiadas a 151 personas. En el 2009 esta cifra ha disminuido y eso da una idea clara del compromiso real. Nos preocupa que las políticas públicas prioricen el control de la extranjería al respeto de los derechos humanos y la protección de los refugiados.
-¿Qué opina del debate abierto en Vic por su negativa a empadronar a inmigrantes indocumentados?
-La ley obliga a empadronar. Me parece una irresponsabilidad por parte del Ayuntamiento de Vic el abrir un debate desde una posición de sometimiento a comportamientos xenófobos. Frente a la crisis, hay que fomentar la integración. Frente a la carencia de recursos y la protección de los desempleados no hay que hablar de los inmigrantes, sino de la ausencia de recursos para toda la población. No se puede utilizar o desprenderse de los inmigrantes según los intereses de los colectivos empresariales.
-¿Qué tiene que decir a los que opinan que aquí no cabemos todos?
-¿Cómo se mide cuántas personas caben en un país?. Los extranjeros están aquí porque había una gran demanda de trabajadores que han sustentado el crecimiento económico en los últimos años. Lo que no podemos hacer es afrontar las carencias del estado social buscando un chivo expiatorio en la inmigración y decir que cuando hay crisis no cabemos todos. Lo que está estudiado es que con la evolución demográfica en España, el mantenimiento del sistema de pensiones necesita un porcentaje mayor de trabajadores extranjeros.