La nueva Ley de Servicios Sociales aumenta un 40% la inversión
La implantación de la Ley de Servicios Sociales y Atención a la Dependencia de Castilla y León, cuyo anteproyecto está previsto que llegue a las Cortes en el primer trimestre de este año, incrementará en un 40% la inversión actual que se dedica a estas prestaciones hasta 2015, al pasar de los 810 millones actuales a los más de 1.130 millones que alcanzará dentro de cinco años, según figura en la memoria económica del borrador de la normativa, a cuyo contenido tuvo acceso Ical.
De estos fondos, según las estimaciones, 753,11 millones de euros procederían de la Junta de Castilla y León, y 183,67 millones, de la Administración General del Estado, en función de la previsión de transferencia de fondos adicionales hasta 2015, a partir de la memoria del análisis de impacto normativo, económico, de género e igualdad de oportunidades de la Ley de Promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. El resto, 195,14 millones, llegarían a través de aportaciones de las corporaciones locales.
Nuevos derechos. El impacto económico de la futura Ley está calculado en función de los nuevos derechos que implicará la normativa; el número de personas dependientes que entrarán a formar parte del sistema hasta 2015 -”aproximadamente sumarán 90.000 personas con derecho a prestación; y el compromiso adoptado en el marco del Diálogo Social hace un año, que contempla la creación de al menos 3.400 nuevas plazas para personas dependientes hasta el citado año, así como nuevas plazas de centros de día y la extensión de la ayuda a domicilio.
En concreto, a raíz de este acuerdo, se prevé que la Junta invierta 240 millones de euros en los próximos cinco años en estos servicios, lo que implicará, además, que la Gerencia de Servicios Sociales, dependiente de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, vea incrementado su presupuesto en un 39,7%, al pasar de los 670 millones con los que contó en 2008 a los 936,78 de 2015.