Los trabajadores se encierran en las minas de Laciana, El Bierzo y Asturias
Encerrados a cal y canto. Así permanecerán los diez trabajadores de la empresa del Grupo Viloria Hijos de Baldomero González, en Caboalles, hasta que perciban el salario del mes de febrero. No abandonarán la protesta hasta disponer de garantías que clarifiquen su situación, según explicó ayer el responsable del sector de la FIA-UGT, José Manuel Maestro, que reveló otros tres encierros en distintas explotaciones de la provincia.
Según indicó, otros cinco trabajadores decidieron ayer encerrarse en las oficinas que Coto Minero Cantábrico tiene en Villablino; cuatro más en las dependencias de la MSP en Alinos; y otros tres en los despachos de Viloria en Torre del Bierzo. En total, 22 personas que no cesarán la protesta hasta ver como la patronal hace frente a la última nómina.
La misma medida de presión encontró ayer su eco en Asturias. Algunos de los trabajadores de las explotaciones de Tineo y Cerredo también se encerraron con el mismo objetivo.
Las agrupaciones sindicales UGT y CC.OO rechazan la falta de liquidez esgrimida por la patronal. «Las empresas argumentan que tienen falta de tesorería, pero no nos lo creemos y si es así que lo digan antes de trabajar, porque no es normal hacer el trabajo y luego no cobrarlo», lamentó Maestro durante la visita que hizo a los mineros recluidos.
El representante de Comisiones Obreras, Alberto González Llamas, apoyó la protesta de los tres trabajadores de Torre al ver como la empresa les exigía que dejaran las dependencias administrativas. «Esto es un centro de trabajo y hemos trasladado, tanto a la empresa como al subdelegado, que nuestra intención no es que los trabajadores no asistan a sus puestos, sino, al contrario, que el conflicto no se extienda».