Entrevista | MARCOS DIÉGUEZ | ESCRITOR
«En tiempos de crisis, el arte puede resultar una frivolidad»

El profesor y escritor Marcos Diéguez.
-¿Cómo eligió las obras a las que hace referencia?
-Por un criterio puramente personal. Es verdad que he tenido en cuenta también las obras y los fenómenos artísticos más presentes en el alma popular: el románico, el gótico, los grandes pintores del siglo XVII etc. A su vez he querido rendir un homenaje al Museo del Prado y he incluido las obras más relevantes de los pintores extranjeros (Rafael, Tiziano, Durero, Rembrandt y otros).
-En el libro aparecen detalles de las obras. ¿Por qué?
-Los detalles fueron convenidos con el editor, es verdad que no todos están bien seleccionados pero al lector atento ha de bastar una insinuación para completar el cuadro.
-Inicia el libro con una frase de Nietzsche sobre el arte y la verdad. Me recuerda lo que dijo Adorno sobre que escribir poesía después de Auschwitz es algo bárbaro. ¿Qué piensa como experto en filología germana.?
-En cierto modo Nietszche y Adorno se contradicen. Nietzsche es más malévolo. Detesta la verdad que le viene dada por la cultura de occidente y ve el arte, sobre todo la música, como evasión de su naturaleza atormentada. En cambio a Adorno le horroriza la frivolidad que puede significar el arte ante los acontecimientos del III Reich.
-¿Cree que ese pensamiento es aún actual?
-Sí. Tal vez en esa desazón se mueve el mundo de la cultura actual, por una parte nos invita a serenar el espíritu, a evadirnos de la dureza y agresividad de la vida y por otra el mundo de la cultura nos escandaliza por su ostentación y su frivolidad. Yo creo que la actividad artística en tiempos de crisis, sea bélica o no, puede parecer frívola o, como decía Adorno, bárbara; pero arte, o eso que llamas arte, seguirá existiendo. Aunque el arte de vanguardia, pensemos en Arco, por ejemplo, no conecta con el sentir del pueblo, aunque para acallar la mala conciencia se disfrace de social, crítico, innovador etc, pero en el fondo se mueve por estímulos del dólar, «avida dollars» como se decía de Dalí.
-¿Cual es entonces la utilidad de la poesía, del arte, de la filosofía en un mundo como el actual?
-Con respecto a la poesía, arte y filosofía, nos podríamos poner estupendos y enumerar las grandes virtudes y resaltar el poder terapéutico de estas manifestaciones del espíritu, pero la verdad es que los hilos que las unen con el pueblo nunca han sido fuertes y menos ahora que sufre el paro, la ansiedad e incertidumbre del futuro. De ahí que tanto la poesía, el arte y la filosofía se refugian en capas muy minoritarias.
-"¿Qué poema escribiría sobre una obra de Damien Hirst?
-Me lo pone difícil. Sin duda me decantaría por el verso libre, sin grandes esperanzas de poder transmitir con palabras mensajes estéticos controvertidos.
-Dice en el prólogo que no cree en el verso libre y ha optado por el soneto ¿No cree que cada pieza requiere una forma métrica diferente?
-Cualquier forma poética es respetable si lleva la carga de sencillez y sentimiento que le haga conectar con el lector, también el verso libre. Sin embargo cuando se quiere transmitir un mensaje cerrado en si mismo, Sin duda me decanto por las formas tradicionales, aunque en estos momentos puede parecer un desacato a la modernidad.
-¿A cuál dedicaría un haiku? ¿Cómo sería?
-El haiku es una composición poética japonesa, breve, sencilla y espontánea que trata de reflejar el destello de un momento , y trascenderlo; al ser muy breve, tres versos en torno a 17 sílabas, hay que sugerir más de lo que se puede decir. No es fácil el haiku. Sería apto para cualquier obra de arte pero con mucho ingenio.
-Dedique un soneto a la crisis o al paro
-Me halaga sobremanera que crea que yo puedo improvisar un soneto nada menos que al paro o a la crisis. Créame, el paro es para mí, después de la guerra, una de las peores circunstancias en las que se puede encontrar un individuo y siguiendo la referencia de Adorno o de Hölderlin que dijo: «Para qué sirve la poesía en tiempos de hambre» no creo que pudiera estar a la altura y dignidad que se merece.