Cuestionan el proceder de la Junta con un presunto maltrato en la guardería del Parque
Los familiares de una niña irán al juzgado tras resolver la administración que no hubo irregularidades
Si actuó con diligencia la Junta de Castilla y León en la resolución de una denuncia por maltrato que los familiares de una niña presentaron contra una educadora de la escuela infantil del Parque de los Reyes le corresponderá decidirlo a un juez. De momento, el presunto caso de maltrato ha originado una profunda preocupación en el colectivo de padres que tienen a sus hijos en el centro, después de que saliera a la luz en una reunión de carácter rutinario y que, por otro motivo, mantuvieron los responsables del servicio de Familia de la Junta en León con los padres del centro. Los familiares del bebé que presuntamente sufrió el trato inadecuado por parte de la educadora no están conformes con el carpetazo que la Junta ha dado sobre el tema. Ni por los motivos ni por la forma con la que ese asunto ha quedado relegado; según expusieron los propios responsables que la Junta tienen en León al frente del área de familia, la primera denuncia sobre el asunto tuvo lugar al finalizar el pasado curso. Los familiares alegaron en la denuncia distintas irregularidades en el trato de la educadora hacia la niña que, al parecer, pudieron haber derivado en graves efectos en el comportamiento de la menor.
La resolución del caso, en un escrito que remite la secretaria técnica de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta en León, Beatriz González Barrio, se produjo casi ocho meses después de que los familiares de la niña decidieron elevar su inquietud a los responsables del departamento de familia. Quinidio Martínez, que actúa como jefe de sección de este departamento del gobierno autonómico en la provincia, defendió la dilación del proceso en estricto cumplimiento con la ley que regula los derechos y deberes del funcionario. Todas estas explicaciones se produjeron en un foro abierto a los padres del centro del Parque de los Reyes, hasta hace pocos meses considerado el buque insignia de la educación infantil en León, que aunque motivado por otro orden del día acabó descubriendo una polémica que de momento ha llevado la desazón a muchas familias que no consideran procedente la actuación de la Junta. A ese descontento contribuyó el conocimiento de que sobre la educadora denunciada en este caso pesaban otros tres escritos de protesta, de familiares de tres niños distintos, por haber entendido que se había dirigido de forma irregular sobre los menores. En su inquietud, los padres llegaron a preguntar a los responsables de Familia si no se podían haber tomado medidas cautelares, siempre en defensa de los derechos del menor.
La defensa de proceder que exponen los gestores de Familia antepuso a cualquier otro el de la presunción de inocencia. En la refriega de pareceres que separa ya a padres de la principal guardería pública de León y responsables de Familia de la Junta en León quedó patente el malestar por las últimas acciones de la anterior directora del centro, ya jubilada, o los intentos que ha habido por colocar el relevo desde altos funcionarios del servicio de Agricultura de la Junta en León, que trataron de elevar a la dirección a algunos familiares que pertenecen al departamento de Familia; asuntos varios que han terminado por lesionar e influir en el funcionamiento diario de la guardería. Por lo que respecta a la denuncia de maltrato negada por Familia, va a llegar al Juzgado; y la cuidadora denunciada cambiará en breve de centro de trabajo.