Empresarios y sindicatos exigen parar la huelga de basura para evitar un caos
Creen que se trata de un paro insolidario con la provincia en un momento decrisis y que supondrá un severo castigo para el sector servicios en Semana Santa

Representantes de los sindicatos UGT y CC.OO., con sus líderes a la cabeza, ayer en la rueda de pren
«Insolidaria e incomprensible». Un castigo para la economía provincial en un momento de crisis y en una de las épocas del año más cruciales para el turismo con empleos y un importante movimiento económico en juego. Así ven los sindicatos UGT y Comisiones Obreras y los empresarios leoneses la huelga convocada por los trabajadores del CTR y sus plantas satélite del 22 de marzo al 10 de abril, con impacto directo en la Semana Santa.
Ayer, en una comparecencia pública conjunta, los líderes provinciales de ambas organizaciones sindicales se desmarcaron del paro decidido por el comité de empresa de la UTE Legio VII, donde sus dos representantes se desvincularon el miércoles de la mayoría de USO, que lleva las riendas de este conflicto. «Las peticiones que justifican esta huelga son extemporáneas y difícilmente comprensibles por los ciudadanos», dijo el responsable de UGT, Arturo Fernández, quien recordó que la crisis que vive la provincia no puede permitirse amenazas en el mantenimiento del empleo.
«Es insolidaria con la sociedad leonesa», añadió el responsable de CC.OO., Ignacio Fernández. «Veintidós días de huelga en un momento crítico como Semana Santa no es la mejor receta para modificar esta situación de crisis».
Los empresarios alertan también del efecto devastador de este paro, que amenaza con un colapso total en la recogida de basura y miles de toneladas en las calles, en esta época del año. «Supondrá un severo castigo para el comercio, la hostelería, el turismo y el resto de los servicios», advirtió el gerente de la Fele, Álvaro Díez, quien acusó directamente al sindicato USO de insolidaridad con la provincia y culpó a la «gestión caótica de Gersul y su permanente acoso a la empresa» de dar alas a las pretensiones «abusivas» de los trabajadores.
Por su parte, el presidente del CEL, Domingo Fuertes, recordó que la Semana Santa es «la semana grande de León por antonomasia, la época con mayor turismo, más pernoctaciones y más gasto por lo tanto». Enfatizó, además, que incidir en una tercera huelga resulta «insolidario con la provincia» y va contra «la mayor industria que en estos momentos tiene León, que es el turismo». Y puntualizó que un conflicto entre dos partes (UTE y trabajadores) no «puede hacer que los ciudadanos acabemos siendo los paganos».