El PSOE cree que la provincia sufre ya tres años «en blanco» con Carrasco
Acusa a la presidenta de incumplir los proyectos estratégicos anunciados y de enchufismo y exigen que el año que queda trabaje para acabar de forma decorosa

Matías Llorente y Demetrio Alfonso Canedo, ayer antes de iniciar la rueda de prensa.
«Un mandato prácticamente en blanco y perdido para la provincia». Así ven los socialistas los casi tres años de Isabel Carrasco al frente de la Diputación. Un balance en el que evidencian que la presidenta no ha cumplido «ninguno de sus compromisos, ni los grandes objetivos estratégicos que se marcó para hacer de la institución provincial la locomotora de León», afirmó el portavoz del PSOE, Demetrio Alfonso Canedo.
Se mostró convencido, además, de que no será capaz de recuperar en el año que queda hasta las elecciones municipales «el tiempo perdido», aunque le recuerdan que le resta un año «para que su gestión al menos sea decorosa». Un suspenso. Esa es la nota que el PSOE da a Carrasco por su labor durante estos años.
Para el viceportavoz, Matías Llorente, «el enchufismo» define esta etapa en la Diputación. «Cómo la gaviota ha ido poblando esta Administración con apellidos importantes de auténticos gaviotos en áreas como Turismo, Deportes y el ILC». Continuando con esta línea argumentativa ligada al ave del mar, dijo: «A veces las gaviotas son plaga, aves carroñeras y todo debe tener un límite», instando a todos aquellos que detecten «irregularidades» en las oposiciones a que acudan a los tribunales.
También afirmó que «Carrasco es una presidenta del PP, no de la Diputación y no nos merecemos este tipo de discriminación en el área rural; nos queda un año donde los que no piensen como ella, aunque sean de su partido, no van a recibir nada». Enfatizó que la presidenta ha «perdido la confianza» del medio rural. «Llegó aquí pensando que podía seguir vendiendo la herencia de la abuela y no ha podido».
«Palabras vacías» . Canedo habló de «palabras vacías» al recordar que la presidenta se había comprometido en su primer discurso a volcarse con los municipios y «no se ha caracterizado por mirar hacia los pueblos». Puso como ejemplo la falta de defensa de las pedanías ante la Ley de Montes, la Ley de Desarrollo Rural y la TDT.