Las lluvias vuelven a demorar la solución a la campaña azucarera
La azucarera retrasa su reapertura por falta de materia prima y con 180.000 toneladas de remolacha anegadas
La campaña azucarera de León va camino de tragedia económica; con el treinta por ciento de pérdidas sobre la producción fijada, esta no va a ser la semana en la que se comience a solucionar el atasco. El atolladero que son los cultivos mantienen 180.000 toneladas de remolacha cubiertas de agua, expuestas a la putrefacción luego de las fuertes heladas que se registraron en invierno, que han dejado congelada a la mayor parte de la raíz y ahora expuesta a hacerse puré bajo tierra conforme sube la temperatura ambiente. Mañana no abrirá -”por tercera vez-” la azucarera de la Bañeza porque no hay materia prima para sostener la molturación y tampoco se prevén más arranques en los próximos días. El regreso de las precipitaciones pone el panorama más negro de lo que estaba. Para tratar de salvar el género, se puede desplazar alguna entrega a la fábrica de Toro. Un remiendo hasta que se acuerde la apertura; 25 días más y las siembras sin iniciarse. Un desastre.