La montaña se cierra a la instalación de ceoductos y fosas de almacenaje
Los grupos conservacionistas avisan de que hay definido un trazado para sacar el gas por el eje subcantábrico y enterrarlo en un cementerio de dióxido de carbono

El valle de Sabero
La otra cara de la captación de CO 2 , de los sistemas artificiales de combate a las emisiones de dióxido de carbono, es el almacenamiento de ese gas. Y los conductos, la red de ceoductos que habrán de crearse, para llevar el producto hasta un cementerio. Con esa inquietud vive parte de la montaña leonesa, donde se anuncia que este territorio va a ser receptor de una de estas redes. Con kit completo. La realización de sondeos en diversas zonas del norte de León semanas atrás ha agitado la sensación de que se está allanado el terreno para afrontar una tramitación técnica de ese sistema de captación. Las administraciones que podrían estar implicadas en el impulso de este proceso no desmienten ni afirman el calado del temor de los vecinos de las localidades en las que se han realizado las prospecciones, todas localizadas en cinco kilómetros de cordón en torno al curso de la carretera C-626, el denominado eje subcantábrico. La última propuesta para acometer la red de cementerios de CO 2 en España apuntaba a diez lugares dispersos por toda la península; entre los señalados por el Gobierno, el más próximo geográficamente a la provincia para asentar ese cementerio de dióxido de carbono es Guardo. Sin embargo, las pistas que han dejado las máquinas que han marcado los sondeos acercan una nueva sospecha que inquieta a la montaña. El valle de Sabero, con una falla de más de 2.000 metros, parece una oferta tentadora de la naturaleza como para pasar por alto en los planes que tiene el mundo para acabar con el exceso de contaminación.
Tampoco ahí han querido despejar dudas ni acallar rumores, ni calmar los miedos de la montaña leonesa, las administraciones que tienen asumidas las competencias en estos trámites. Los planes de España para afrontar la reducción de CO 2 son a largo plazo; eliminar hasta un 55% esta emisión hasta el año 2100.