CONCURSO DE REDACCIÓN DIARIO DE LEÓN
El sentimiento del reciclado
Tras la cena, una familia tiró a la basura, la botella de plástico del agua sin darse cuenta que tenían que haber separado los plásticos, del cartón y de la comida sobrante. A la mañana siguiente la madre bajó la basura y tiró todo en el contenedor verde, allí se encontraron la botella de plástico y un cartón que comenzaron a charlar sobre porque, si había tres tipos de contenedores mucha gente lo mezclaba todo sin saber que esto era perjudicial para el medio ambiente.
Al rato un vagabundo que paso por al lado del contenedor tiró una botella de cristal que rugió mucho entre las paredes de chapa, el cartón y el plástico no se podían creer que incluso se tiraran botellas de cristal allí. Ante esta situación la botella, el cartón y el plástico idearon un plan para salir de allí y poder ser reciclados en sus correspondientes contenedores. Entonces decidieron que a la hora que el basurero llegara con el camión para recoger los contenedores escaparían de allí y comenzarían a buscar una buena persona que les reciclara de forma correcta.
A la mañana siguiente cuando el camión de la basura llegó, el plástico, el cartón y la botella con mucha agilidad salieron del contenedor sin que el basurero se diera cuenta y comenzaron a caminar por las calles en busca de alguien que les ayudara con su problema.
A lo lejos vieron un grupo de niñas que venían del colegio, todas ellas parecían muy alegres y agradables, así que cuando llegaron donde estaban el plástico y sus demás amigos, estos comenzaron a hablar con las niñas. En un principio las niñas estaban muy extrañadas por que se asustaron de que comenzaran a hablar con ellas. El plástico las contó que llevaba mucho tiempo encerrado en el contenedor viendo como la gente no hacían nada por reciclar, el cartón añadió que en el supermercado donde estaba guardando a la galletas era muy irresponsable de no reciclar de forma ordenada las cosas, y la botella de cristal finalizó indicando que su dueño parecía muy alegre cuando la tiró al contenedor. Después de un rato de conversación las niñas parece que se dieron cuenta de lo que pasaba y decidieron cumplir las suplicas de sus inesperados amigos parlanchines y ayudarles a buscar un sitio donde pudieran ser reciclados de forma adecuada.
Entonces una niña cogió el plástico y lo depositó en el contenedor amarillo, otra niña cogió el cartón y lo metió en el contenedor azul, y finalmente la última niña cogió la botella y la echó en el contenedor verde el vidrio. Tras acabar todos se sintieron muy felices, sus animados amigos por que finalmente habían sido reciclados y las niñas por que se dieron cuenta de que habíaní hecho algo muy bueno para la conservación del medio ambiente que tan importante es para el mundo en el que vivimos.
Paula Agúndez Barrientos
Colegio: Virgen Blanca