Crónica | carmen tapia
«Haití se levanta sobre los cadáveres aún sepultados»
Dos voluntarios de la oenegé Verapaz, de la congregación dominica, recuerdan en León la tragedia que vive aún el país

Las Dominicas Misioneras de León posan con los voluntarios de la oenegé Verapaz.
«El problema en Haití aumenta cada día. Hay muchos niños y niñas huérfanos que están en la calle solos». Boyer Wilner y Fontur Bertrand son dos voluntarios haitianos de la oenegé Verapaz, de la congregación dominica, que trabaja para la reconstrucción del país y la ayuda urgente a los más necesitados.
«El terremoto dejó pueblos enteros destruidos y la ayuda no llega a la zona más rural porque son de difícil acceso», explican. Los equipos de rescate se afanan aún por encontrar cadáveres, aunque cientos de ellos quedarán sepultados definitivamente bajo los cimientos del nuevo Haití. «Los nuevos edificios de Haití se levantarán sobre los cadáveres que no podrán recuperarse», dicen estos dos profesores que compatibilizan su dedicación al voluntariado con las clases que imparten a niños y niñas con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años. Wilner es licenciado en Lenguas Vivas y Bertrand está titulado en Química. «Verapaz está haciendo mucho por el país. Con los 140.00 euros que han llegado hemos distribuido semillas para los agricultores, se han repartido alimentos de primera necesidad, hemos comprado medicamentos y repartido dinero a las familias más necesitadas». Pese a todo «la situación es muy grave» y hace falta reconstruir casas, sanear las canalizaciones de agua, establecer becas escolares para niños y niñas huérfanos, apoyar a los campesinos, construir carreteras.... La lista de Wilner es interminable y pide ayuda y colaboración a los leoneses. Las réplica aún se suceden en el país.