La Junta exige medidas para no perder fondos de las prejubilaciones mineras
La Mesa de Reactivación Minera reclama que los trabajadores leoneses que se han trasladado a Cerredo no contabilicen en Asturias y se haga un cálculo proporcional
Contabilizar las prejubilaciones mineras en proporción a dónde han desarrollado los trabajadores su vida laboral, y no dónde la concluyen, es la propuesta que la Junta de Castilla y León trasladará al Instituto para la Reestructuración del Carbón, según acordó ayer la Mesa para la Reactivación Minera, que se celebró en Vegacervera. Una propuesta que será defendida en la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón por los representantes sindicales.
El reparto de los fondos del Plan del Carbón 2006-2012 entre las provincias afectadas por la reconversión del sector se realiza en función de varios criterios. Entre ellos, la pérdida de empleo que afecta a las comarcas mineras, a través de las prejubilaciones.
Para ajustar este cálculo a la realidad de la minería leonesa, la Mesa de Reactivación exige al Instituto que tenga en cuenta dónde han realizado los mineros que abandonan la actividad la mayor parte de su trabajo.
El problema ha surgido con los 18 trabajadores leoneses del Grupo Alonso que se han trasladado a la explotación de la empresa en Cerredo, en la zona asturiana de Degaña. Según la normativa actual, estos trabajadores, que se prejubilarán en los próximos dos años, computarían como pérdida de empleo (y por tanto como incremento de fondos) en Asturias, cuando la práctica totalidad de su vida laboral se ha desarrollado en León.
El director general de Energía y Minas, Ricardo González Mantero, explicó ayer que el cálculo realizado supondría que 16 de esas prejubilaciones corresponderían a León, y dos a Asturias. Una medida que tiene que aprobar la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón.
Polígonos industriales. La Mesa de Reactivación Minera analizó también ayer la evolución de los polígonos industriales que han sido impulsados o ampliados a través de los fondos mineros. En total una decena, aunque el de Igüeña se ha transformado en una escuela-vivero.
Los nueve parques restantes se reparten un total de 1.700 trabajadores, una cifra que en opinión de González Mantero «no está mal, pero debería incrementarse con el esfuerzo económico que se está realizando en alguno de los proyectos».
Ante esta situación, los participantes en la Mesa de Reactivación se han propuesto desarrollar una fórmula para que las iniciativas que se desarrollen en polígonos industriales ubicados en comarcas incluidas en el grupo de las «muy mineras» se vean favorecidos, frente a otras opciones.
Una de las principales líneas del Plan del Carbón actual en su aspecto empresarial se ha volcado en el desarrollo de suelo industrial.