Reportaje | r. lópez
Chico, sólo por el nombre
León volvió a entregarse a la tradición del Corpus promovida por Minerva y Vera Cruz, aluvión de fervor en las calles del centro de la ciudad

El fervor acompañó al Corpus leonés en el recorrido.
Chico no es lo más acertado para definir la tradición que la cofradía de Minerva y Vera Cruz recuperó en el año 1937; será hasta recomendable llamarlo Corpus, con mayúsculas, Corpus Leonés, si acaso, para distinguirlo de la fiesta del Cuerpo de Cristo, de ese segundo de los jueves que reluce más que el sol, de amplia raigambre cristiana. De Chico, el nombre, al ver otra vez las calles del casco histórico de la ciudad de León alfombradas con flores, jaleadas con el fervor de los miles de leoneses que cumplen con la cita anual de devoción.
El Corpus Chico es grande porque convence hasta las autoridades que recelan de los actos religiosos a estar presentes en él, en las cuatro estaciones que marca el registro histórico de este paso, de trompetas y clarinetes, de tambores, de vaivenes bajo palio, de la Custodia a hombros por la Plaza de San Martín, la genuflexión en la Capilla de las madres benedictinas, la vereda por la calle Santa Cruz y la Plaza Mayor, con infantes engalanados para la primera comunión, guantes de seda, velos transparentes de pureza e inocencia. Vean a León en este gesto de la infraoctava tras la festividad del Corpus. Ahí se ve la generosidad del Corpus Chico, tan grande que deja colarse por el resquicio de la plaza la costumbre terrenal del vino español, esquina Casa Benito.
Grande el Chico, porque la corporación municipal asiste en pleno, o casi, para dar colofón a la entrega del pueblo leonés a tradiciones que reflejan en el presente un pasado al que envidiar y un futuro al que prometer. Espera León la gracia que se le conceda a esta tradición ayer reeditada entre braceros de Minerva y Vera Cruz, clero, el pueblo, maceros y munícipes calados por la bandera y el bastón de mando logre el distintivo de interés turístico regional. Con gracia o sin ella, a la vuelta del próximo Corpus, León regresará a la calle a poner a su Corpus el nombre de Chico. Sólo para distinguir.