Los bomberos deciden hoy si vuelven a garantizar la seguridad del servicio
La concejala presentará su segunda propuesta para que retomen las localizaciones y no se quede desasistido el parque cuando se producen tres incidentes juntos

Los bomberos se manifestaron en mayo para exigir una solución al conflicto.
Es una paradoja que el fuego lo enciendan los bomberos. Pero en los últimos seis meses, el parque se ha convertido en un material inflamable que no ha saltado por los aires gracias a que el azar no ha decidido acumular tres incidentes graves en una mismo momento: una hipótesis ante la que León se hubiera quedado sin la posibilidad de atender con garantías el aviso, debido a la lucha planteada por el colectivo de trabajadores del servicio de extinción de incendios con la concejala, Natalia Rodríguez Picallo, por sus decisiones reorganizativas, enquistadas sobre todo con el aumento de un sargento de guardia que se mantiene enfrentado a un importante grupo de trabajadores. Una ruptura que se escenificó en enero, cuando 61 de los 74 integrantes del cuerpo -”otros 6 ya no lo habían hecho antes-” decidieron abandonar el complemento de localización: una prestación voluntaria que obliga a los bomberos a estar disponibles durante 24 horas, en dos de sus días de descanso, para acudir al parque en menos de 15-20 minutos si hay una acumulación de emergencias. La renuncia hizo que en cerca de una decena de ocasiones el parque haya estado atendido por una sola persona durante un periodo de tiempo en el que, de saltar alarmas, hubiera sido muy complicado atender.
La crisis intentará atajarla hoy por segunda vez Rodríguez Picallo, acompañada por el edil de Personal, Ibán García del Blanco, con una propuesta en la que la principal baza será la colocación de un técnico, arquitecto del servicio de Urbanismo, como director a tiempo completo, no sólo durante las poco más de dos horas que en la actualidad emplea en firmar documentos, lo que deja el mando ejecutivo en el sargento.
Este gesto pretende atraer las simpatías de los bomberos, que en el anterior intento de acuerdo votaron en contra por un margen de 38-31. Para que no se repita este escenario, la propuesta también describe que los bomberos de localización pasen a ser 7 u 8, en vez de 4 como ahora. Esto haría que casi la mitad del retén que salga por la mañana se mantenga en alerta 24 horas ante posibles avisos, con lo cual se cubrirían mejor las eventualidades, tanto por avisos como por bajas o licencias. El esquema de trabajo haría que los dos días de media al mes que cada bombero estaba localizado pasen a ser tres, además de que el pago por cada una de estas jornadas pasaría de 60 a 100 euros, según confirma el presidente del comité de empresa, Benedicto Díez.
El acuerdo se presenta como la oportunidad de solucionar un conflicto que en la última reunión acabó con más de 40 bomberos que se levantaron y dejaron a Picallo y Del Blanco en el sitio.