Carbunión aboga por poner en valor la «realidad industrial» del carbón
La patronal minera denuncia la «intensísima campaña de demonización» que está viviendo el sector, y confía en que el reglamento comunitario estabilice la situación

Las empresas mineras esperan que el carbón almacenado estos meses pueda empezar a quemarse en breve.
La patronal del sector minero, Carbunión, abogó ayer por poner en valor la «realidad industrial de primer orden» que supone el sector del carbón; así como por consolidar un régimen normativo estable que permita mantener la reserva estratégica y preservar el funcionamiento de las empresas, al menos en los términos que recoge el Plan del Carbón 2006-2012. Así lo destacó ayer en la asamblea de la asociación su presidente, Victorino Alonso.
Alonso repasó en su intervención ante la asamblea las incertidumbres y problemas vividos por el carbón en los últimos meses, «posiblemente la crisis más importante a la que ha tenido que hacer frente el sector en los últimos años». Una crisis que se originó al desregular el mercado eléctrico la desaparición del «tradicional incentivo al consumo de carbón autóctono, y no poder culminarse la tramitación comunitaria de un nuevo expediente».
Un año sin respiro. Los problemas para el sector minero se iniciaron en febrero del 2009, ya que a partir de entonces las compañías eléctricas redujeron y suprimieron sus compras de carbón. Una situación que las mineras calificaron de incumplimiento de compromisos pactados, y que «llevó a las compañías a situaciones límite».
Hace casi un año, el 31 de julio, el Gobierno creó el Almacenamiento Estratégico Temporal de Carbón, a cargo de Hunosa; una solución temporal que se ha ido prolongando en el tiempo. La empresa pública fue comprando el carbón que no recibían las eléctricas.
Paralelamente se ha buscado una fórmula para recuperar la obligatoriedad de quemar carbón nacional: el Real Decreto de Resolución de Restricciones por Garantía de Suministro, que está pendiente del visto bueno de Bruselas para su aplicación inmediata, previsiblemente el proximo mes. Desde que se estableció este mecanismo, el sector minero ha vivido una «intensísima campaña de demonización», según la describió ayer Victorino Alonso, «cuyo objetivo era dejar sin efecto el Plan del Carbón; y frente a la que se organizó un movimiento social en defensa de esta actividad.
Con más optimismo mira el sector el futuro del reglamento europeo que concluye el próximo 31 de diciembre, según el presidente de Carbunión. Alonso recordó que pese a la situación las empresas han acometido grandes inversiones para producir carbón durante más tiempo; y señaló también que «el concepto de reserva estratégica, base del actual marco comunitario, ha quedado muy reforzado con el real decreto».