La Diputación realizará 8.100 análisis en dos años para garantizar el agua
Adjudica por 530.000 euros el servicio a un laboratorio que controlará la calidad del abastecimiento en los 505 pueblos de los 75 municipios adheridos al plan
Casi 75.000 habitantes de la provincia residentes en 505 pueblos de 75 municipios tendrán garantizado el control de la calidad del abastecimiento del agua que beben. Son los núcleos -”el 35% de los ayuntamientos menores de 20.000 habitantes-” que se han adscrito al servicio centralizado de análisis del agua en el área rural que ha puesto en marcha la Diputación y que acaba de adjudicar la Junta de Gobierno por 530.000 euros a los Laboratorios Jiménez SL para dos ejercicios.
Los análisis comenzarán este mismo mes, una vez que la empresa firme el contrato con la institución provincial. La aparición de casos de arsénico en el 2008 en varios puntos de la provincia obligó a la Diputación a diseñar un programa para el control de la calidad del abastecimiento, a través de la centralización del servicio para conseguir así abaratar los costes de los análisis de los laboratorios a los ayuntamientos y juntas vecinales.
De acuerdo al pliego de condiciones, durante los dos años de vigencia del contrato se realizarán un total de 8.102 muestras: 3.480 análisis de control, 502 completos y 4.120 directamente del grifo del consumidor.
Los costes deben ser asumidos directamente por los ayuntamientos y juntas vecinales, dependiendo quien tenga la titularidad del servicio, mientras que la Diputación se hará cargo de los gastos de desplazamientos para la toma de muestras. El laboratorio contratado debe tomar las muestras, realizar las analíticas y elaborar informes sobre el estado del agua para consumo humano de cada núcleo incluido en el plan.
De acuerdo a las estimaciones de la institución provincial, el ahorro por centralizar el servicio se situará en torno al 50% a la hora de hacer frente los ayuntamientos a los gastos de supervisar la calidad de su abastecimiento.
El análisis completo tiene un coste de 347,07 euros más iva, el de control supone 42,23 y los del grifo 32,32. Para empezar, todos los pueblos deberán ralizar un análisis completo e informe, que tienen que repetir cada cuatro ejercicios. El control básico incluye una muestra por ejercicio a la salida de la estación de tratamiento del agua potable, del depósito de cabecera y otra en la red de distribución. Se recomienda que cada núcleo haga cuatro controles anuales desde el grifo. Estos pasos son obligatorios para los pueblos de menos de 500 habitantes, la mayoría del plan, y supondrá un coste medio el primer año de unos 600 euros.