Tráfico prepara un cerco al alcohol en las fiestas del verano
Los controles de alcoholemia llegarána todos los pueblos de la provincia

Francisco Álvarez presidó ayer la comsión de seguridad vial.
No habrá un foco de consumo de alcohol sin control, sin vigilancia; forma parte de la agenda estival de la Guardia Civil en la provincia leonesa, que formará parte del decorado de las fiestas veraniegas. El anuncio no lleva forma de amenaza; no hace más que trasladar a la sociedad una manera de defensa contra un peligro, el que representa un conductor bebido al volante. «Haremos controles, sin excusa; en los pueblos en fiestas, allí donde de sospeche que exista consumo de alcohol; es mejor poner dos multas o llevar dos personas al cuartel que dos cadáveres al tanatorio», distinguió el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez tras presidir ayer la comisión provincial de seguridad vial que ha dado cauce a actuaciones coordinadas contra la siniestralidad en las carreteras durante este verano. La agenda está en marcha con la primera operación especial de vacaciones, en la que se calcula que se moverán hasta 250.000 vehículos por las carreteras de León (AP-66; A-6; N-630; A-231, principalmente). Esta operación contará con la vigilancia de doscientos agentes de la Guardia Civil de Tráfico, que contarán además con los agentes destinados en zonas rurales, también claves en la programación de controles masivos de alcohol que se van a suceder en los próximos tres meses, del tono del que se montó el día de San Juan en torno a la capital leonesa. Detrás de esta vigilancia y conciencia en el tráfico pueden encajar las cifras de recorte de pérdidas de vidas en accidentes; en la primera mitad del año, con cinco víctimas menos en los aún elevados 18 siniestros mortales.