Trabajo de campo
Gersul caza a 21.300 contribuyentes que no habían pagado nunca el recibo
Una empresa contratada por el consorcio ha investigado cada inmueble de los ocho municipios más poblados e incorpora viviendas y negocios que no aparecían

La tasa de Gersul financia el sistema provincial de recepción y tratamiento de residuos.
Calle a calle, edificio a edificio, vivienda a vienda y diez meses de trabajo en los ocho municipios más poblados de la provincia, aquellos que copan el 70% de los ingresos de Gersul por el cobro de los recibos que financian el sistema provincial de recepción y tratamiento de residuos.
Un trabajo de investigación encargado a una empresa que ha dado como resultado un total de 21.328 nuevas altas o contribuyentes que a partir de ahora tendrán que pagar también este recibo. Algo más de un millón de euros que el consorcio sumará a los ingresos anuales por el cobro de esta tasa, que en su conjunto supondrá algo más de 18 millones de euros.
Con la incorporación de estos nuevos contribuyentes (entre titulares de negocios y viviendas), el padrón global en toda la provincia de Gersul sobrepasa los 330.000 recibos. El estudio fue realizado en la capital, Ponferrada, San Andrés, Astorga, La Bañeza, Villaquilambre, Bembibre y Villablino con un coste cercano a los 300.000 euros para las arcas de Gersul, tal y como explica el responsable de este consorcio y diputado provincial de Medio Ambiente, José Antonio Velasco.
El estudio saca a la luz a cientos de propietarios de viviendas y titulares de negocios que no figuraban en los padrones municipales y, por lo tanto, no estaban dados de altos en el pago de esta tasa. Gersul pondrá en marcha una segunda fase de esta investigación en otro grupo de núcleos aún por determinar y no descarta, además, realizar en el futuro una labor continuada para mantener totalmente al día su censo de contribuyentes.
Esta investigación evidencia, por ejemplo, que prácticamente el 50% de las viviendas de La Bañeza no estaban incluidas en el padrón y no pagaban este recibo, que entró en vigor con la puesta en marcha del CTR en el 2004, y al que los contribuyentes de los municipios debían sumarse a medida que sus ayuntamientos comenzaban a llevar la basura a San Román de la Vega.
También refleja aspectos como el crecimiento rápido que algunos municipios como Villaquilambre han sufrido en los últimos años con el «boom» urbanístico, ya que los padrones no han podido ser actualizados con la misma rapidez.
Gersul decidió realizar esta investigación al comprobar el desajuste de los padrones municipales y analizar que el nivel de ingresos por el cobro de esta tasa no llegaba a los índices previstos cuando se puso en marcha, lo que contribuyó, entre otros aspectos, al déficit que ha generado durante estos años la gestión del sistema provincial de recepción y tratamiento de residuos a través del CTR y sus plantas satélite.Un déficit que incluso le obligó el pasado año a acudir a crédito de algo más de veinte millones de euros para poder seguir funcionando.
Atajar el déficit . Los problemas y el atasco que sufrió el Servicio de Recaudación de la Diputación (encargado hasta el pasado año de cobrar esta tasa) y la falta de coincidencia de los datos de los padrones pasados por los ayuntamientos con el censo previsto por Gersul y el Catastro provocaron que los ingresos no llegaran a lo estimado cada año con el consiguiente déficit. Todos estos problemas han provado que el índice de cobro de los recibos de Gersul se situara en el 2009 en el 70%, frente al 88% de media que tienen el restos de tasas e impuestos. Durante los ejercicios anteriores, incluso, llegó a oscilar entre el 60 y el 65% (2008).