San Andrés sólo ingresó 49.000 euros por el uso del vertedero de Ferral
El Consistorio pagó a la empresa que gestionaba las instalaciones 21.000 euros entre el 2006 y el 2008 y tuvo que gastar otros 30.000 en acondicionar el terreno
El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ingresó 49.000 euros durante los tres años que estuvo abierto el vertedero de inertes ubicado en Ferral del Bernesga. Según las liquidaciones presupuestarias de los ejercicios del 2006, 2007 y 2008 esa es la cifra que ingresaron las arcas municipales en concepto de tasas por la utilización de este servicio. En el 2006, la cantidad ascendió a 12.000 euros, la misma cantidad en el 2007 y otros 4.000 euros hasta abril del 2008, fecha en la que se clausuró la escombreras.
Unos ingresos que no fueron íntegros para el Ayuntamiento ya que tenía que pagar 12.000 euros al año a la empresa que gestionaba estas instalaciones y que se encargaba controlar que los residuos depositados eran de inertes. En total, San Andrés pagó a dicha empresa 28.000 euros (12.000 euros durante el 2006 y el 2007 y 4.000 euros en el 2008). Con estos datos, los beneficios obtenidos por el Consistorio con el vertedero ascendieron a 21.000 euros. Sin embargo, estas instalaciones resultaron ser deficitarias, dado que el Ayuntamiento de San Andrés tuvo que gastar más de 30.000 euros primero en adecentar los terrenos para convertirlos en vertededo, después en acondicionar los accesos y vallar la zona y, finalmente, en clausurar la escombrera.
Estas cifras contrastan con la solicitud de más de 500.000 euros por daños y perjuicios por parte de los propietarios del solar, de los que 360.000 euros serían los ingresos que habría recibido el consistorio por la utilización del vertedero de escombros.
Los dueños consideran que el Ayuntamiento les ha perjudicado al valorar negativamente, durante la elaboración del Plan General de Ordenación Urbana, la conversión de dichos terrenos de suelo rústico común a suelo urbanizable para poder construir viviendas.
Sin embargo, el Consistorio ha justificado esta decisión en el modelo de crecimiento que sigue el PGOU para el tercer municipio de la provincia, en círculos concéntricos y nunca lineal, en la Ley de Urbanismo de Castilla y León y en las Directrices de Ordenación del Territorio.
La polémica, al Pleno. Este asunto será llevado al Pleno, que se celebrará el último jueves del mes, por parte del portavoz del PAL-UL, Francisco Javier Gómez, que considera que el Ayuntamiento se ha enriquecido a costa del vertedero y no ha cumplido con lo pactado en el año 2005 en el convenio rubricado entre el anterior alcalde y los propietarios del suelo de La Collada donde se ubica el vertedero de escombros que, durante tres años, alivió el problema de dónde depositar la cantidad de inertes que se generan, sobre todo, procedentes de la construcción.