Crónica | nuria gonzález
Bailar pegados
El cobro del concierto de Sergio Dalma por adelantado desata un aluvión de críticas desde la oposición
Sergio Dalma llegó, cobró y cantó para más de 4.000 personas en las fiestas de Trobajo y lo hizo en buena hora. Ofreció un concierto gratuito para el público pero no para las arcas municipales, porque alguien tenía que pagar al cantante. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, el artista estipuló en su contrato que el pago del concierto debe realizarse antes de la actuación y ésto no ha gustado nada a la oposición que buscaron un resquicio de ilegalidad en el asunto para que el equipo de gobierno tenga que bailar con la más fea. Gancedo explicó por activa y por pasiva que así lo estipulaba el contrato porque, de lo contrario, el cantante suspendería el concierto. Una práctica, añadió, idéntica a la que siguen muchos artistas que actúan dentro de las fiestas organizadas por las administraciones locales para garantizar el cobro de la misma. Mientras, la oposición considera que esto es un agravio comparativo para los demás proveedores que llevan meses a la cola para cobrar y para la UPL es «malgastar» el dinero. El concierto de Sergio Dalma, de dos horas de duración, se pagó con dinero de caja y costó 38.940 euros. Durante los últimos años, las fiestas de Santiago han sido fruto de las críticas de la oposición por no tener actuaciones de prestigio. Este año sí la hubo, con un considerable éxito de público, y también han llovido las críticas. En tiempos de crisis, cabe preguntarse qué habría sido lo más acertado: no gastar dinero en fiestas ni conciertos o cobrar entrada para sufragar el coste.