El subdelegado inauguró la fiesta de Santovenia y su feria multisectorial
La primera edición de la muestra reunió a cuarenta empresas en veintitrés expositores, identificados por colores según los productos que ofrecían al público

El subdelegado del Gobierno, acompañado del alcalde, junto a las paelleras de pulpo.
La novena edición de la Fiesta Municipal de Santovenia de la Valdocina, que se celebra los días 28 y 29 de agosto, quedaba inaugurada a las doce de la mañana de ayer. El subdelegado de Gobierno, Francisco Álvarez, era el encargado de cortar la cinta que simbolizaba la apertura de la fiesta, que este año trae consigo una novedad importante, la primera feria multisectorial de los colores. «Esta es una apuesta de futuro», comentaba el alcalde de la localidad, Francisco González, quien se mostraba enormemente agradecido con la presencia del subdelegado. «Hemos querido jugar con los colores y así intentar que se grabe en nuestras retinas y hacer uso del arma más importante que tenemos para recordar esta feria, nuestro cerebro y nuestra imaginación», argumentaba el regidor.
Los veintitrés puestos de los que se compone la feria están destinados a albergar productos de la tierra, como quesos de León, sidra o vino, «estos tiene un distintivo azul», añadía González. La carpa del ayuntamiento se distingue por el naranja y el resto de los puestos destinados al sector textil, abalorios o cerámicas se identifican por el color verde o amarillo. «Es una manera de promocionar nuestro pueblo», comentaba el alcalde de Santovenia y argumentaba que «esta feria municipal comenzó como un acto de convivencia entre los habitantes de Santovenia y cada año acoge a más visitantes», a lo que el subdelegado de Gobierno añadía que Santovenía a pasado de ser un municipio rural a ser un pueblo residencial, y ensalzaba la idea del alcalde de añadir los colores a la muestra ya que como comentaba Álvarez «en estos tiempos hay que agudizar el ingenio». Francisco Álvarez, probó gustosamente el menú con el que un año más «y ya van cuatro», añadía González, «daremos de comer a todos los comensales que se acerquen a probar nuestras patatas con pulpo y langostinos, por el módico precio de tres euros». Mil personas asistieron a comer a las dos de la tarde. Las condiciones climatológicas también acompañaron para que en el día de ayer la feria fuera un éxito con más de 1500 visitantes.