«Es un homenaje a la epopeya de los pastores»
Román Álvarez, decano de Filología en Salamanca, nuevo Pastor Mayor del Luna
Román Álvarez, decano de Filología en Salamanca, Pastor Mayor de Los Barrios de Luna.
Román Álvarez tiene fresco el recuerdo del repique de cencerras por las calles del pueblo en el que nació; reciente, porque pertenece a ese espacio de la infancia, que es la patria, que alimenta la personalidad y condiciona el resto de la vida. El Pastor Mayor de los Montes de Luna, decano de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca, tomará mañana cargo de una distinción con la que extiende el club de 35 embajadores de una fiesta, la del Pastor, que es cultura, recuerdo, homenaje y, a la vez, un intento de futuro. Álvarez da el perfil más compartido entre el relato de pastores mayores de Los Barrios de Luna. Luniego, emigrante, hombre de conocimiento, apegado a la tierra; defensor de ella, por tanto; heredero de una estirpe de pastores que está a punto de extinguirse. «Este nombramiento es un honor, un honor del que se sentirían partícipes mis antepasados, un honor que les corresponde más a ellos, que fueron pastores, trashumantes», reconoce Román Álvarez unas horas antes de cumplir con el ritual del regreso de fin de semana a Abelgas. Allí conserva la casa en la que nació, donde de niño vio la vida que hizo de la montaña leonesa un lugar al borde del paraíso. El catedrático leonés afincado en Salamanca no sale de la vereda emotiva para describir qué va a sentir al recibir el cayado y la zurrona que es señuelo de grandeza en los valles del Luna. «Para mí significa no sólo retrotraerme a la infancia, a la cuestión identitaria que se son cosas de la niñez; a la vecera de los corderos, a las tareas del campo, a recuerdos que siempre quedan arraigados en uno; yo he acudido durante muchos años a esta fiesta; el segundo fin de semana de septiembre siempre estuve en Abelgas, el domingo bajamos a Los Barrios y desde allí regresaba a Salamanca; nada más lejos de mi imaginación suponer que yo iba a ser un día Pastor Mayor».
Junto al camino que lleva este filólogo que lleva en su currículum académico la excelencia que acompaña a los emigrantes leoneses que han dirigido su vida al conocimiento, Román Álvarez ha tenido tiempo de inmiscuirse en creaciones dedicadas a las gentes y cultura de Luna y Babia, la hermana comarca donde arraiga su árbol genealógico (Torrestío). Y de ahí parte un compromiso social: «No dejamos de tener la obligación de ser testigos, de dar los detalles de una forma de vida que ahora tiene unos límites; fedatarios de una emigración ancestral que moldeó la vida hasta la generación anterior». Y añade, a rebufo de esa misión transmisora: «Este acontecimiento es un homenaje a la epopeya del pastor, el pastor del color de los caminos», aproxima parafraseando al poeta. Román Álvarez da cuenta de una hoja académica, una vida de actividad universitaria imposible de acotar en una edición de prensa diaria. Deja para el final su perfil reivindicativo: «Que las administraciones sepan que hacen falta hechos para dar bienestar a esta tierra y a sus gentes; pastores o no». La trigésimo quinta edición de la Fiesta del Pastor se celebra mañana en Los Barrios de Luna; en esa acto, Joaquín Alvarez (Torrestío) y David Pola (Carrocera) serán nombrados Rabadanes.