El PSOE encubre la huelga bajo la solidaridad con la minería
«Isabel, tírate», gritaban los cincuenta integrantes del piquete informativo que se reunió frente a las puertas del Palacio de los Guzmanes al inicio de la sesión plenaria. La presidenta, Isabel Carrasco, no atendió las demandas de los huelguistas, por lo que, a pesar de la ausencia de la totalidad de los diputados socialistas, hubo quorum suficiente para celebrar el Pleno.
La presidenta entendió que los socialistas estaban secundando la huelga «en contra del Gobierno de Zapatero» y lamentó su ausencia. Explicó que habían pedido aplazamiento, pero alegó que «existe el mismo derecho a huelga que a trabajar».
Después del Pleno, el grupo socialista al completo explicó que su ausencia no se debió a la huelga, sino que fue un acto de solidaridad con los mineros en un «día clave» para ellos. Los socialistas explicaron que habían solicitado el aplazamiento del Pleno, como «se han cambiado muchas más veces», y añadieron que «un Pleno al mes se puede celebrar cualquier otro día».
El PSOE insistió en denunciar «la doble moral del Partido Popular», en lo relativo al impago de las nóminas de los mineros. Denunciaron los «trabajos sucios en Bruselas», en los que «el Partido Popular manda cartas a los comisarios para que no se apruebe el Real Decreto». También pidieron que la presidenta explique qué gestiones realizó en la reunión que mantuvo con el presidente de la Xunta de Galicia (comunidad opuesta a la quema de carbón nacional).