Casi 2.600 mineros aguardan hoy su nómina para sentenciar la huelga
Alonso y Viloria se han comprometido a ingresar el sueldo de agosto que deben

La segunda Marcha Negra recorrió durante nueve días la distancia entre Villablino y León.
Pendientes de su cuenta bancaria. Así se pasarán hoy desde primera hora de la mañana los cerca de 2.600 mineros -”entre plantillas y contratas-” de los grupos Victorino Alonso y Viloria. Del ingreso de su nómina de agosto, que estos empresarios adeudan y que se comprometieron el viernes ante la Junta a pagar tras conseguir su aval después de ser aprobado en la UE el real decreto, depende que pongan fin a una huelga que ya suma 28 días. Suponen el 45% de los trabajadores de la minería del carbón de todo el país y yan han refrendado en las respectivas asambleas de los cuatro comités, que amparan a estos trabajadores, su vuelta inmediata al tajo si hoy cobran la nómina de agosto.
Los comités de empresa de Coto Minero del Cantábrico, Uminsa, Alto Bierzo e Hijos de Baldomero García aguardan a verificar el pago pendiente de estos dos grupos empresariales para remitir a la Oficina Territorial de Trabajo la comunicación que ponga fin a esta huelga, con la vuelta a la mina mañana en el primer turno.
«Esperamos que todo termine mañana por el bien de todos, que podamos volver a la normalidad y que el mes que viene no estemos en otra», recalcó ayer el presidente del comité de Coto Minero, Francisco Aller afirmó que ahora la batalla está en el nuevo reglamento que pretende poner fin a la minería en el 2014. «Tenemos que luchar para que sea hasta el 2020 y por la reindustrialización de las cuencas». También dijo que los empresarios «deberían empezar a recolocar a los trabajadores pendientes del Plan del Carbón».
Un paro, que hoy podría lletar a su fin, que se inició el día 6 de septiembre con el encierro en el Pozo Casares de Tremor de Arriba de catorce mineros, en un movilización que prendió en Bierzo Alto y se extendió ese mismo día a las explotaciones de carbón del Valle de Laciana con el plante de los trabajadores. También a Palencia y Asturias, en las minas de Alonso.
La fiesta minera de Rodiezmo, 24 horas antes, encendió la mecha. Allí se conoció que la reunión de Industria con los sindicatos no sería hasta el día 15, una afrenta para los mineros de estas dos empreas que ya les adeudaban la nómina de julio y pronto sumarían la de agosto.
Comenzó con una convocatoria de paro de 15 días, que en la misma jornada de inicio de la segunda Marcha Negra se convirtió en indefinida. También coincidió en el tiempo con la huelga de cuatro días convocada para toda la minería nacional, único momento en que los 1.200 trabajadores de la Vasco se unieron a la movilización.