El grupo del PP exige el acta a Alonso y Guada: «Son tránsfugas de diccionario»
«Son ediles porque iban en el PP; si dejan el PP, deben dejar de ser ediles», avisan

Franco, González, Cayón, Santos, Nogal, Miguélez, Salguero y Moro, en un pleno.
Prietas las filas, los concejales del grupo municipal del PP hicieron ayer un ejercicio de autodefensa. Después del silencio impuesto el lunes por la dirección provincial, ayer se abrieron para exorcizar a sus ex compañeras. Uno a uno -"salvo Rafael Pérez Cubero, con quien no se pudo poner en contacto este periódico, y Tomasa Santos, por motivos personales-" respaldaron la tesis planteada por el secretario provincial de la formación, Eduardo Fernández. Ana Guada y María José Alonso deben entregar el acta de concejales en el Ayuntamiento de León, después de su abandono del partido, porque se han convertido en tránsfugas, convinieron los ediles que quedan en el consistorio bajo las siglas populares.
Franco, categórico. El planteamiento es simple sujeto al silogismo de Fernando Franco: «Son concejalas porque iban en las listas del PP; si dejan de ser del PP, entonces deben dejar de ser concejalas», simplificó el edil popular, quien no duda de que Ana Guada y María José Alonso «deben entregar el acta». «Es algo básico, por eso yo creo que sí que están incurriendo en un caso de transfuguismo», razonó el ya ex compañero de las ediles.
Cayón, por el diccionario. Más contundente fue el portavoz. «Totalmente y rotundamente, deben entregar el acta de concejal porque ya no están en el partido que las llevó al Ayuntamiento; ellas, por sí mismas, no fueron votadas», explicó Julio Cayón, que tomó el relevo de Guada en la portavocía en enero del 2009, lo que desató una guerra que se ha larvado durante un año y medio y que explosionó hace dos semanas, cuando la ex edil popular exigió la destitución como portavoz de su sustituto. Callado durante todo este tiempo, Cayón se explayó en la consideración sobre Guada y Alonso: «Son tránsfugas de diccionario; allí pone que tránsfuga es la -˜persona que con un cargo público no abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato».
Miguélez cree que es por dinero. No se apartó del guión Arancha Miguélez. La concejala popular -"que sumó una dedicación exclusiva con las dos medias que perdieron Guada y Alonso en enero del 2009-" respaldó que «deben devolver el acta porque todo lo que han conseguido ha sido gracias al PP», dado que «los leoneses votaron al PP, las mismas siglas que abandonan». «Decir que no eres del PP pero que defiendes sus ideas y sigues en el consistorio es un poco difícil; tienen toda la pinta de tránsfugas. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio; yo pienso que es un problema sólo económico», relató Miguélez.
Moro, sin dudas. El argumento corporativo la suscribió Mercedes Moro, para quien es claro que «si a quienes votaron los electores fue al PP, apoderarse del acta es ser poco consecuente porque no defienden el proyecto popular; todo lo demás es pura parafernalia». La duda sobre el transfuguismo no cabe: «Por supuesto que lo son. Si no es una pataleta, ni tema económico, está claro: o es económico o es transfuguismo».
González, con la lista. El recurso de poner la lista como argumento también lo utilizó Teresa González, quien reseñó que «ninguno de los integrantes de la candidatura iba personalmente, sino por las siglas a las que se dio consentimiento». «Si algo les importa el partido, lo que deben hacer es devolver el acta. Habrá que esperar a las decisiones que tomen; si están pensando irse a otro partido, por supuesto que sí son tránsfugas», indicó González.
Nogal, cauto. «Si pertenecían a un partido político y quieren dejar de pertenecer, lo que deben es abandonar su acta porque no fueron votadas nominalmente», señaló el concejala del PP. Acorde con González e, incluso, con el análisis de Eduardo Fernández el lunes, Nogal ligó la consideración de tránsfugas a que «a lo que voten ahora». «No creo que voten del lado del alcalde», apuntó.
Salguero sí la devolvería. El concejal popular se aplicó la hipótesis para explicar su postura: «Yo, en mi posición, el cargo lo tengo por el PP y si abandonara el partido, abandonaría el acta; el acta es del partido y uno se debe al partido», analizó Salguero, quien abundó en que «conforme a esta idea, si uno se hace propietario del acta cuando ya no defiende las siglas puede entrar en el transfuguismo».