Día mundial de la salud mental | Los afectados piden recursos e investigación
Un millar de leoneses sufren enfermedad mental grave sin un diagnóstico médico
Los trastornos mentales incapacitan en la provincia a 4.400 personas
H ay que acabar con el estigma para visibilizar y apoyar socialmente a los enfermos mentales. Cualquier persona puede padecer en algún momento de su vida depresión, psicosis, trastorno dual, esquizofrenia... Hoy se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Mental. Cerca de mil personas en León sufren en la actualidad una enfermedad mental grave sin un diagnóstico médico, según los datos de la Federación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Castilla y León (Feafes). Su gerente, Ángel Lozano, sitúa en doce mil los enfermos sin tratamiento en toda la Comunidad. «León está en la media de las provincias de Castilla y León, sin embargo hay otras discapacidades físicas que se disparan en esta provincia», explica Lozano. Y es que los últimos datos publicados por el INE en el año 2008 cifran en 68.000 las personas que tienen algún tipo de discapacidad en León. Según las estadísticas que maneja Feaces, 4.400 leoneses tienen reconocida una discapacidad como consecuencia de un trastorno mental grave. «No hablamos del estrés, ni trastornos de ánimo, sino de patologías graves que ponen en peligro la vida del paciente», explica Lozano.
Medio rural. «El problema es mayor en el medio rural», interpreta la gerente de la Asociación Leonesa de Familiares y Amigos de Enfermos Mentales, Rosa Conde, «el desconocimiento lleva a muchas familias a ocultar la enfermedad por miedo al rechazo social». La asociación de León tiene un programa de atención domiciliaria por el que ayuda a 107 enfermos -"39 en el área de León, 23 en Astorga, 24 en Ponferrada y 21 en Villablino-".
«La enfermedad mental es más común de lo que pueda parecer», explica Lozano, «las estadísticas que manejamos son aproximativas, porque la enfermedad sigue oculta». Según los datos de la OMS, 75.000 leoneses, el 15% de la población, padecerán algún trastorno mental a lo largo de su vida. «Los casos están aumentando» -"explica Lozano-" «el estrés y las situaciones de presión que viven las personas como consecuencia de la crisis económica hace que afloren los trastornos».
El desconocimiento social dificulta la normalidad, pese a que 450 millones de personas viven en el mundo con una enfermedad mental,
Las familias piden más recursos mejor coordinados, inversión en investigación farmacológica, rehabilitadora y prevención.