La oposición estudia impugnar el tijeretazo de Bayón a los trabajadores de la basura
Inpovi y Civiqus entienden que el plan de ajuste no sirve porque parte de acuerdos no firmados con acreedores

Manuel Mitadiel, portavoz del Civiqus.
Muchos lo calificaron como un pacto de intereses o contra otros, cuando en julio del 2007 UPL, PSOE y PP unieron sus votos contra la mayoría de seis concejales de Civiqus, que había sido el partido más votado en la urnas. Ahora esa misma mayoría de UPL, PSOE y PP, encabezada por el alcalde leonesista Lázaro García Bayón, también se une pero esta vez no van contra otros políticos sino contra los trabajadores del servicio de limpieza y recogida de basuras, a los que le quieren imputar un recorte de 300.000 euros en el servicio a costa de cobrar un 23% menos en su salario, lo que significa perder 212 euros en sueldos de 900.
La oposición, Civiqus e Inpovi, no comulga con este tijeretazo al salario de los 25 empleados de limpieza y recogida de basuras y por esta razón están estudiando impugnar ante el juzgado de lo contencioso el plan de ajuste, aprobado por el tripartito que comanda Lázaro García Bayón en el Pleno del 27 de agosto. ¿La razón? «Está basado en una serie de acuerdos con proveedores y acreedores del Ayuntamiento, que en muchos casos no estás firmados», asegura el portavoz de Civiqus, Manuel Mitadiel.
Lo que está estudiando en estos momentos Civiqus es si esta falta de acuerdos con los proveedores es suficiente para que la impugnación salga adelante en los juzgados. «Lo que sí tenemos claro es que sin esos acuerdos firmados es un plan que no sirve para nada», puntualiza Manuel Mitadiel, que casi coincide en su argumentación con el único concejal de Inpovi, Manuel García, para quien el hecho de que estos acuerdos, que en su día se presentaron como hechos, estén sin firmar puede ser prueba suficiente para demostrar su ilegalidad. «Al Pleno municipal llevaron un plan que a la vista está no se corresponde con la realidad», explica Manuel García.
Tanto Civiqus como Inpovi entienden que lo que UPL, PSOE y PP, García Bayón, Manoli Ordás y Jesús García Flórez, aprobaron en la sesión plenaria de finales de agosto no estaba al completo. «Entonces dijeron, aquí está el plan al que le adjuntamos los acuerdos con los acreedores», explica Mitadiel. «Y ahí mintieron», puntualiza. Manuel García, de Inpovi, no entiende cómo se puede adjuntar a un plan algo que no está firmado. «¿Qué van a hacer ahora, descontar de ese plan los 300.000 euros?», se pregunta Manuel García. Por eso, en palabras del edil del Inpovi, sólo buscan una solución al entuerto que ellos han creado, «para sacar adelante un ajuste que no sirve para nada», remarca Manuel García, que sentencia: «Lo curioso es que a Bayón y compañía sólo se les ocurre, para salvar su plan, quitarles dinero a unos trabajadores que apenas cobran 1.000 euros».
Fracaso. Ante esta situación, los dos partidos de la oposición tienen claro que ese Plan Económico-Financiero de Reequilibrio para los ejercicios 2010-2013, que es así como se llama, será una «absoluto fracaso», porque parte de una base que es falsa. «Viene a ser como una casa sin cimientos; puede ser muy bonita, pero acabará derrumbándose», explica gráficamente el concejal del Civiqus.
Se trata, según aseguran García y Mitadiel, de un plan de ahorro «que no ahorra» y que no ajusta la deuda financiera que pesa sobre el Ayuntamiento de Villaquilambre. «Lo que deberían explicarnos son los múltiples gastos que han hecho durante su mandato, incluso cuando ya teníamos la crisis encima», remarca Manuel García del Inpovi, para quien el tercer Ayuntamiento del alfoz, por número de habitantes, no necesita planes financieros «irreales», «necesita nuevo gestores; unos que no lo lleven a la ruina», algo que en palabras de Manuel García está haciendo el alcalde Lázaro García Bayón y sus dos apoyos en el equipo de Gobierno: la socialista Ordás y el popular García Flórez.