Las familias de pacientes con daño cerebral reclaman estadísticas fiables
«El daño cerebral rompe a las familias». Esta es la consecuencia directa que sufren los afectados por un accidente cerebrovascular, cuya incidencia en España es sólo aproximativa, por lo que las familias piden hoy, en el día del Daño Cerebral Adquirido, que se realice un estudio epidemiológico que permita conocer la amplitud del problema en España. La asociación de León atiende directamente a sesenta personas, pero el teléfono de la asociación recibió el año pasado 2.000 peticiones de información. «Hay que conseguir que los afectados no se queden en casa, porque el cerebro siempre puede volver a aprender», explica la coordinadora de la asociación de León, Luisa Rey.
La edad media de los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular ha bajado en los últimos años y ha pasado de los sesenta años a los treinta, «si tenemos en cuenta que el daño cerebral por accidente de tráfico es muy frecuente entre los jóvenes de 17 a 25 años y que el ictus empieza a partir de esa edad, nos podemos hacer idea de la dimensión del problema y las familias afectadas», explica.
Las familias manejan cifras aproximadas: más de 50.000 personas ven interrumpido cada año su proyecto de vida como consecuencia de una lesión en el cerebro. «Necesitamos urgentemente conocer con precisión cuántas personas viven exactamente con daño cerebral adquirido en España y en qué situación se encuentra esa persona que ha sufrido un ictus, un traumatismo o un tumor cerebral.