«La policía tiene orden de controlar cómo se reparte la sal de las calles»
Las 380 toneladas de existencias de fundentes, «levemente superiores a las que había el pasado año, cuando se dispuso de 350 toneladas, y muy superiores a las que había históricamente, cuando se habilitaban 280 toneladas», son «suficientes para 4 ó 5 días», calculó Chamorro, quien explicó que «a partir de la primera jornada se empieza a pedir a una empresa que garantiza el suministro para la reposición de lo que se vaya gastando». «Es lo suficiente para nevadas de condiciones normales, no excepcionales con 30 ó 15 centímetros y menos 15 grados», insistió el vicealcalde, quien abundó que «por debajo de menos cuatro grados los fundentes no actúan». «Cuando empieza a nevar los echamos, pero no se puede antes tampoco porque destrozan el pavimento. Es complicado cómo hacerlo; no es tan fácil como se piensan los tertulianos y la oposición», explicó el concejal de Limpieza.
El plan de vialidad prioriza los accesos a los hospitales y las entradas a la ciudad, además de que señaliza 50 puntos de la capital leonesa en los que se colocarán las sacas de sal para los ciudadanos. «Es para echar en patios, accesos a garajes o entradas de la ciudad de León, porque los servicios municipales no pueden llegar a todos los lados; pero no es para que haya personas que se lleven 10, 15 y hasta 20 kilos a fincas privadas en pueblos de la montaña leonesa y lo echen en sus entradas», advirtió Chamorro, quien apuntó que «la Policía Local tiene orden expresa de controlar cómo se reparte la sal de las calles». Una vigilancia que pretende evitar que queden desabastecidos estos espacios de recogida en los que los ciudadanos disponen de fundentes para su calle.