Cerveza de pareja de baile
Los productos de la provincia se abren a maridajes para lograr más mercados
La cita del maridaje en la capital sevillana, concurrida.
Cecina, chorizo y queso de Valdeón. Una tabla ideal para iniciar una comida con sabor leonés. Un aperitivo con una invitada especial, la cerveza. El maridaje que ayer la embajada provincial de viaje promocional en Sevilla descubrió y degustó en la sede de la vieja fábrica Cruz Campo, donde tiene su sede la Escuela de Hostelería Gambrinus.
Y la elegida para acompañar a estos alimentos de la tierra fue la Gran Reserva Cruz Campo. Una cerveza equilibrada para entonar con esta diversa gama de sensaciones gustativas. Cuenta con dos tipos de malta (pilsen y dorada) y otras dos de lúpulo (más amargo y con mayor intensidad aromática), además de levaduras y agua. «Es muy fresca, aligera bien el paladar al dejarlo limpio, busca transmitir mucho aroma y el binomio cerveza, queso, chorizo y cecina van muy de la mano, deja una paleta de sensaciones en boca muy agradable», señaló el maestro catador mientras los invitados, sorprendidos, degustaban la novedosa combinación para dar luego cuenta de un menú, preparado y servido por los propios alumnos, regado con caldos del Bierzo y Tierra de León y cervezas del grupo Heineken. Acercarse al mundo de la cerveza para que los alimentos de León lleguen también a sus consumidores en un maridaje innovador, también es uno de los objetivos de la campaña de promoción de los Productos de León que quieren alejar la idea de la rivalidad entre esta bebida y el vino para abrir nuevos mercados y atraer otros consumidores. La Escuela de Hostelería Gambrinus ha formado en sus diez años de existencia a 6.000 alumnos en sus sedes de Sevilla y Jaén. Son jóvenes sin experiencia previa, de entre 18 y 22 años, que consiguen el 100% de inserción laboral. Contará con más centros en Madrid, Valencia, País Vasco y Cataluña.