La incógnita de Fernández Ladreda
La solución del cruce abre una incógnita. Los vehículos, ahora atrapados por las vallas, entrarán en lámina abierta hacia Fernández Ladreda, con un solo carril en cada sentido; una avenida que antes de su reurbanización soportaba 15.000 vehículos diarios y ahora está en cerca de 5.000. El auxilio se confía a que el hábito de la utilización de la ronda Sur, que experimentó un crecimiento de más del 40% cuando se cortó Michaisa, haya calado entre los conductores que antes atravesaban por medio de la ciudad para completar el movimiento oeste-este.
El nuevo escenario hace que el Ayuntamiento afronte con cautela la experiencia. Por ahora, no habrá cambios en la regulación semafórica, según reseña el concejal de Movilidad, José Antonio Díez, quien avanza que «se analizará la circulación por medio de las cámaras» y se decidirá «si hay que hacer algún ajuste en los semáforos del cruce de la carretera de Alfageme y el que está situado en frente del estadio», antes de pasar el puente que desemboca en la glorieta de la plaza de toros. Para eso se hizo antes la reurbanización Fernández Ladreda.