Cuando la matrona es él
«Soy matrona», se define Javier González. «Creo que en la próxima revisión del diccionario se recogerá que somos matrones, aunque existe la palabra comadrón, pero mis compañeras me llaman matrón».
Javier tiene 35 años. Es uno de los cuatro hombres que trabajan en los paritorios de los hospitales de León y Ponferrada (tres en León y uno en Ponferrada). Entre los dos hospitales y los centros de salud de la provincia de salud trabajan 54 matronas. «Nunca he tenido problemas con ninguna embarazada», argumenta, «cuando ingresan en el Hospital, cada uno de nosotros nos responsabilizamos de un parto y llevamos a la señora hasta el final», explica.
Tras los estudios de Enfermería, decidió hacerse matrona «porque me gusta estar en contacto con la vida». Opina que su función en el parto es conseguir un equilibrio entre el desarrollo de un proceso fisiológico «y la ayuda a que una pareja logre uno de sus proyectos en común más importante».
El buen término de un parto, que puede complicarse en cada minuto que avanza, está en la colaboración de todo el equipo, «tenemos una colaboración fantástica con los ginecólogos y ginecólogas, que sólo intervienen si el parto se complica».
Las madres llevan el trabajo del parto pero son las matronas las que lo dirigen. En el pasillo, a la espera de las instrucciones de la matrona, están los ginecólogos, que sólo entrarán si la matrona no puede hacer prosperar el alumbramiento.
«Lo que pretendemos en avanzar a un parto con un trato más humano y personalizado», explica Javier, «porque la madre está muy preocupada por la salud de la criatura, el dolor y el miedo al parto. La matrona está muy involucrada en todo ese proceso». Con las últimas tres incorporaciones al paritorio, «podemos estar más tiempo con las mujeres y hacer una atención más personalizada».
En el Hospital de León trabajan diecisiete matronas -”dos de promoción interna y tres que acumulan tareas-” a las que se suma el trabajo de las dieciocho que están en los centros de salud vigilando los embarazos. En el Hospital del Bierzo hay doce matronas y siete más en los centros de salud, «en estos momentos hay un número que permite trabajar bien», explica la responsable del sindicato de Enfermería Satse, Ana Martínez, «aunque en el Bierzo están mejor porque es un hospital más pequeño». Aún así, Satse considera que un complejo asistencial como el de León, donde nacen seis niños cada día, debería contar con tres matronas en los turnos de día (que ya existen) y otras tres en el turno de noche (actualmente hay dos).
Ana Martínez sostiene que el trabajo de las matronas está poco valorado laboralmente, «tiene un alto grado de responsabilidad porque llevan el embarazo y el parto normal ellas solas. Es un trabajo muy poco reconocido».
El sindicato reinvindica mejores salariales para una profesión «con un alto grado de responsabilidad», que necesita una formación especializada tras los estudios de Enfermería «y que sólo cobran treinta euros más que las enfermeras.